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Acerca de francescferrandis

Sóc Llicenciat en Dret, per la Universitat de València, i Administrador de Recursos Humans en l'Administració Local. Tinc un llibre publicat: 'La València virtual' (el text està disponible a la secció "Pàgines"), i altres en projecte...

La ‘aparición’ de Greta Soubirou en el País Multicolor

Greta Thunberg se ha alzado como el icono de los movimientos de denuncia contra el cambio climático y, por ello, ha liderado la nueva ola de indignación juvenil bautizada como “Fridays for Future“,  cuyos perfomances llenos de creatividad y rabia han inundado las calles de las principales poblaciones del planeta Tierra.

Cual Bernadette Soubirou en la era post-nietzchiana de la muerte del Dios de toda la vida (ahora encarnado en la firme creencia en la existencia del Cambio Climático), Greta actúa como poseedora de la revelación de los misterios de la Madre Tierra (algunos dicen que ha sido simplemente su madre), amenazada por la insidia y la maldad de nuestros gobernantes y directivos de las grandes corporaciones empresariales, aunque por el tono de voz empleado en sus arengas parece inculpar a todo el mundo, excepto a los jóvenes y niños, pues de ellos es el Reino del Futuro.

Con la inestimable ayuda de los medios de comunicación y de las redes sociales, difundiendo su carismática imagen, su mensaje ha calado en las mentes de multitud de jóvenes (y no tan jóvenes) partícipes en procesiones y plegarias reivindicativas, cargadas de gran devoción beatífica hacia la imagen de Greta y sus mensajes apocalípticos sobre la extinción de la vida en el planeta Tierra y, en consecuencia, de la especie humana. A su vez, Greta es paseada en olor de multitudes por los más variados centros de análisis y decisión política, para que pueda transmitir el mensaje que la Madre Tierra dirige a sus hijos, los cuales no la respetan ni reverencian como se merece su progenitora.

Greta ha llegado a Madrid para asistir a la Cumbre del Clima y sermonear a las autoridades españolas que la han invitado al evento, así como a los demás asistentes a la Congregación Ecologista Mundial. Se supone que, como en otras ocasiones similares, les echará en cara lo malvados que son al no hacer nada para evitar la extinción de especies animales y vegetales y, en definitiva, impedir la muerte del planeta Tierra. Mientras, los gobernantes españoles y sus adláteres (en actitud beatífica de arrepentimiento y espíritu de constricción) asintirán con la cabeza los improperios dirigidos a ellos y al resto de dirigentes de nuestro mundo cruel.

Mas, desde otro punto de vista, Greta se ha convertido en icono y síntoma del proceso de infantilización galopante que padece la sociedad actual, lo cual se pone de manifiesto en las nuevas creencias de la Neoreligión Populista de Lo-políticamente-correcto, es decir, en la hegemonía de las emociones sobre el raciocinio a la hora de lanzar críticas (genéricas) y ofrecer soluciones (simples) a los problemas (complejos) que ha de abordar una sociedad tecnológicamente tan desarrollada como la nuestra.

Está claro que debemos prestar atención a las necesidades e inquietudes de nuestros niños y jóvenes. Hemos de luchar por ofrecerles un mundo mejor en el presente y una esperanza de futuro, ya que representan el tesoro más preciado de nuestra estirpe. Pero otra cosa diferente es conceder a la juventud la autoridad moral e ideológica para efectuar análisis y ofrecer respuestas a los retos de nuestra sociedad. Pues si en el haber de la juventud podemos anotar la energía y el idealismo desbordantes en pro de la conquista de una sociedad más feliz, libre y justa, en el debe encontramos una formación intelectual aún incompleta, un mayor peso de los sentimientos sobre el raciocinio y, por lo tanto, una mayor facilidad para dejarse embaucar y manipular por las personas mayores.

Hay quien asegura que Greta Thunberg es utilizada por sus padres y por empresas del sector de las energía renovables, a fin de obtener sustanciosos beneficios económicos. No sería nada extraña la presencia de este tipo de manipulación, o de cualquier otra que provenga del campo ideológico o de la economía, dada la mayor vulnerabilidad de los jóvenes en este terreno. Si hoy en día buena parte de la población adulta ha caído en las redes político-ideológicas del populismo más soez (en sus versiones de derecha y de izquierda), y de los cuentos sin fin de buena parte de nuestros políticos,  ¡cómo no van a caer los jóvenes en las trampas tendidas por dirigentes políticos y empresariales sin escrúpulos!..

Debemos cuidar por el bienestar presente y futuro de nuestros niños y jóvenes, escuchar sus demandas y propuestas. No obstante, es obligación de todos intentar buscar un equilibrio entre la energía de las pasiones incendiarias, y la capacidad de raciocinio inherente a la especie humana, desarrollada a lo largo de los siglos, si no queremos que se nos vaya todo por la borda.

(Imagen: Marcha por el Clima, TVE).

 

Nostálgicos

Con motivo de los actos de la celebración exhumatoria, y posterior traslado para el entierro (¿definitivo?) del cadáver del dictador Francisco Franco, hemos asistido a otro espectáculo -éste, informativo- ofrecido en vivo y en directo por los canales de TV, la prensa y las redes sociales.

Así, la inmensa mayoría de los profesionales de los medios de comunicación daban testimonio de la exígua presencia, tanto en el Valle de los Caídos como en el cementerio de Mingorrubio, de un grupo de “nostálgicos” del régimen franquista, que exhibían banderas preconstitucionales y lanzaban vítores a Franco. Es evidente que para la mayor parte de los periodistas -que siguen a pies juntillas el manual de estilo dictado por la conciencia de lo políticamente correcto– sólo existen nostálgicos del franquismo.

Paradójicamente, no merecen el calificativo de nostálgicos las personas y colectivos político-sociales que reivindican el regreso a España de la República, mediante la exhibición machacona de la bandera de la II República (instaurada el 14 de abril de 1931), la intención de recuperar los cadáveres de las víctimas de la guerra civil (1936-1939) y la dictadura franquista (1939-1975), dispersos por las cunetas de las carreteras y las fosas comunes de los cementerios. A la vez, abogan por restituir la dignidad de estas víctimas inocentes, y propugnan el procesamiento de los responsables de los crímenes perpretados durante el franquismo.

En definitiva, estos nostálgicos de la República pretenden borrar de su particular Memoria Histórica la etapa fundamental en la Historia de España, denominada Transión hacia la Democracia, a través de la cual se generó el consenso fraternal y generoso que posibilitó la construcción del Estado Social y Democrático de Derecho, plasmado en la Constitución de 1978. No para olvidar, pero sí para superar las rencillas ideológicas que parecían insuperables en una España dividida políticamente, durante el largo periodo histórico comprendido entre los años 1936 a 1975, por no remontarnos a tiempos más lejanos.

Está claro que ambos colectivos de nostálgicos no comparten las misma naturaleza política: mientras los primeros añoran los tiempos de una dictadura nefasta, los otros anhelan el retorno de un sistema democrático no monárquico, aunque, eso sí, debidamente mitificado y del que se pretende ocultar sus imperfecciones, fallos y la existencia de actos violentos ejercidos por republicanos contra sus adversarios ideológicos.

A pesar de todo ello, para la inmensa mayoría de los medios de comunicación, solo son susceptibles de ser etiquetados como nostálgicos las personas pertenecientes al exiguo reducto de franquistas.

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Es el mismo fenómeno semántico que se produce con la identificación de VOX como “el paritodo de extrema derecha“. Con férrea disciplina lingüística e ideológica, los profesionales de la información se encargan de presentar siempre a VOX como “el partido de extrema derecha”, a modo de etiqueta o subtítulo de la denominación oficial de esa formación política.

Mas, no se sabe por qué extraño fenómenos mediático, en España no existe ningún “partido de extrema izquierda”. Por ejemplo, Unidas-Podemos no es un “partido de extrema izquierda”, a pesar de que en sus filas se integra Izquierda Unida y la corriente “anticapitalista”, y la formación dirigida con mano de hierro por Pablo Iglesias e Irene Montero ha manifestado su intención de “tomar el cielo por asalto” y desde allí cepillarse el “régimen del 78”, concebido por ellos como mera continuación del “régimen franquista”,

Tampoco son partidos de “extrema izquierda” ERC y EH-Bildu, aunque el primero ha sido promotor del golpe contra el Estado Social y Democrático de Derecho, en su intento de lograr la independencia de Cataluña, y el último es depositario de la herencia del terror de ETA.

Las intenciones políticas que se esconden bajo estas etiquetas perennes de “nostálgicos” y “el partido de extrema derecha”, forman parte de la estrategia del PSOE (iniciada e impulsada por Rodríguez Zapatero, con la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, y continuada por Pedro Sánchez, desde la Presidencia del Gobierno de España) para remover la conciencia de la gente, a fin de poner el foco del debate político en el campo de la dramática confrontación que tuvo lugar durante la Guerra Civil, y de las penurias sufridas por los republicanos durante la dictadura franquista.

Ya que no existen grandes diferencias entre las políticas públicas llevados a cabo tanto por el partido de la “derecha” (PP), como el de la “izquierda” (PSOE) -fundamentalmente porque ninguna de ellas pone en cuestión el sistema socioeconómico de libre mercado-, los asesores y líderes socialistas se dedican en cuerpo y alma a sacudir el Árbol del Rencor Ancestral, en el intento de provocar una división ideológica (virtual, pero lo más profunda posible), la cual hunde sus raíces en los dolorosos acontecimientos acaecidos hace más de 80 años.

Esta es la inteligente forma que tiene el PSOE de intentar polarizar los posicionamientos ideológicos: potenciar a VOX, como partido radical de derechas, para que le reste votos al PP, remover los sentimientos prorrepublicanos y así posicionarse en el centro político, que es donde se encuentra el mayor caladero de votos. Esta es la garantía de una entrada plácida en el Jardín del Poder.

Evidentemente, toda esta perversión del lenguaje y de la política no podría realizarse sin la imprescindible y decisiva colaboración de los medios de comunicación social. Lejos quedan los tiempos en los que la prensa jugó un papel fundamental en la recuperación de la democracia en España. El sector de la información ha llevado a cabo su particular Transición -ya dentro del sistema democrático- hacia el imperio de la posverdad, la simulación, la parcialidad, el engaño y la mentira, cuando todo ello sea necesario para la consecución de sus intereses económicos e ideológicos.

Sin embargo, a pesar de la gravedad de este fenómeno social, nadie parece luchar contra esta otra corrupción que persigue, y provoca, la distorsión de la realidad, con el fin de manipular las conciencias de los ciudadanos en la ruta compartida hacia la consecución del poder político y de la ampliación de las audiencias mediáticas. Todo ello reconvertible en píngües beneficios económicos.

(Imágenes de TVE).

 

 

 

 

 

Tsunami contra la Democracia

Se me cae el alma a los pies cuando contemplo en los medios de comunicación, y en las redes sociales, las opiniones de apoyo, simpatía, o condescendencia, emitidas por personas ajenas en principio al movimiento independentista catalán, hacia la revuelta contra el orden constitucional llevada a cabo (de forma violenta) por los Comités de Defensa de la República (CDR) y otras organizaciones antisistema.

Mi estado de ánimo, entre triste, decepcionado, e indignado, se genera cuando pienso en los olvidos (conscientes o inconscientes) en los que incurren esas personas que, en general, apoyan o justifican el golpe político del soberanismo catalán contra la democracia española.

Aquí se exponen algunos lapsus políticos e ideológicos de esa Desmemòria Histórica:

1. España es una de las democracias más avanzadas del mundo, y su sistema constitucional resulta homologable al de los principales Estados democráticos de Occidente. Por lo tanto, una de sus características es el principio de división de poderes estatales. El derecho a decidir o a la autodeterminación no está contemplado en ninguna Constitución de nuestro ámbito cultural y político.
2. En la elaboración del texto constitucional tuvieron un papel decisivo dos catalanes: Jordi Solé Tura y Miquel Roca Junyent. El primero, comunista. El segundo, representante del movimiento nacionalista catalán.
3.  La Constitución española recibió el apoyo electoral del 91% de los votantes catalanes.
4. La ola independentista inicia en el año 2012, aprovechando el momento de mayor debilidad del Estado como consecuencia de la grave crisis económica mundial, y cuando sale a la luz la trama delectiva establecida por el régimen corrupto del 3%, instaurado por Jordi Pujol, el cual, goza de una paz y tranquilidad familiar envidiada por cualquier otro político presuntamente corrupto, siempre en marcha hacia las sedes judiciales para declarar como investigado o procesado, o residiendo en prisiones, ya sean provisionales o definitivas. Todo ello bien documentado, grabado y difundido por los medios de comunicación y las redes sociales. ¿Y Pujol?: “Tranquil, Jordi, tranquil“…
5. El movimiento soberanista catalán, como he dicho antes, artífice destacado en la construcción del Estado Social y Democrático de Derecho que es España, se plantea la posibilidad de conseguir la independencia de ese Estado o, como mínimo (como dice la reciente Sentencia del Tribunal Supremo contra el proceso), recoger por ese camino, sembrado de chantajes y violencia, más competencias, recursos e inversiones para Cataluña.
6. Sin embargo, la voluntad de conquistar la independencia no se lleva a cabo respetando el marco constitucional, al contrario, se intenta hacer a través de la Declaración Unilateral de Independencia (DUI). De este modo se infringen las normas constitucionales y estatutarias, no se hace caso de los informes de los Letrados del Parlamento sobre la inconstitucionalidad de las resoluciones a tomar por el mismo, ni de los reiterados actos de anulación y requerimientos del Tribunal Constitucional para restablecer el orden democrático. Impasible el ademán, las principales autoridades de Cataluña y sus partidos (JuntsxCat, ERC, la CUP), con la imprescindible colaboración de ANC y Omnium, salen adelante y montan un simulacro de referéndum de autodeterminación claramente anticonstitucional, además de esperpéntico.
7. Como consecuencia de los actos realizados por los principales líderes del movimiento independentista, estos son encarcelados y, al final, resultan condenados por el Tribunal Supremo -la mayoría de ellos- por los delitos de sedición y malversación de caudales públicos. Para avivar el fuego del victimismo -que tan bien saben encender y que tan buenos resultados les ha dado- el soberanismo catalán ha intentado vender la idea de que los condenados lo han sido por sus ideas políticas (por eso, los llaman “presos polítics” de un Estado autoritario). Queda claro que esto es una falacia más del cuento soberanista, cuando personas igual o más independentistas que los condenados, como los rufianes, torras, torrens, tardàs, & Cia., gozan de una libertad política plena, como cualquier otro político o ciudadano español.
8. Surgido de una trama preparada y organizada meticulosamente mucho antes de la Sentencia del Tribunal Supremo, un Tsunami insurgente ha movilizado a miles de independentistas para cortar carreteras y vías del tren, bloquear el aeropuerto de El Prat, e incendiar las calles de las principales ciudades de Cataluña , sobre todo Barcelona. Contrariamente a su nombre, este es un verdadero Tsunami Antidemocrático, que lanza un reto violento al Estado Social y Democrático de Derecho, por lo que debería recibir la respuesta adecuada de ese Estado, además de ser condenado, sin paliativos, por las personas que se consideran demócratas.

Sin embargo, el motivo que me causa más decepción en este tema es el apoyo incondicional que el nacionalismo valenciano brinda a las actuaciones violentas que tienen lugar en Cataluña, llevadas a cabo por el independentismo catalán. Aparte de los principios básicos de democracia, antes mencionados, el nacionalismo valenciano olvida que cualquier logro del independentismo catalán en cuanto a financiación e inversiones redundará en detrimento del bienestar de los valencianos y las coordenadas de progreso de nuestro pueblo.

Mas, teniendo en cuenta que está inscrito en los genes corporativos de ese nacionalismo el ADN ideológico de Joan Fuster, según el cual: “Dir-nos ‘valencians’ és la nostra manera… de dir-nos ‘catalans‘”, salta a la vista la lógica subyacente a esa simpatía hacia el procés y sus altercados.

Lamentable.

 

 

La Cruzada de la Niña (y contra el diésel)

Como icono de los movimientos de protesta contemporáneos, se alza la menuda figura (a la vez que enérgica y apocalíptica) de la niña-activista Greta Thunberg, cuyos perfomances de denuncia contra el cambio climático han generado la nueva ola de indignación juvenil bautizada como “Fridays for future“.

Cual Bernadette Soubirou en la era post-nietzchiana de la muerte del Dios de toda la vida, ahora encarnado en la firme creencia en la existencia del cambio climático, Greta ha tenido la visión de Gaia, la Madre Tierra, amenazada por la insidia y la maldad de nuestros gobernantes y directivos de las grandes corporaciones empresariales, aunque su tono de voz parece inculpar a todo el mundo, excepto a los jóvenes y niños, pues de ellos es el Reino del Futuro.

Con la inestimable ayuda de los medios de comunicación, su mensaje ha calado en las mentes de multitud de jóvenes (y no tan jóvenes), partícipes en procesiones reivindicativas cargadas de gran devoción beatífica hacia la imagen de Greta y sus mensajes apocalípticos sobre la extinción de la vida en el planeta Tierra y, en consecuencia, de la especie humana. “¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Ruega a Dios por los pecadores! ¡Besa la tierra en penitencia por los pecadores!“, le transmitió la Inmaculada Concepción a Bernadette…

Sí, Greta, icono y síntoma del proceso de infantilización galopante que padece la sociedad actual, puesto de manifiesto en las nuevas creencias de la neoreligión de Lo-políticamente-correcto, en la hegemonía de las emociones sobre el raciocinio a la hora de lanzar críticas (genéricas) y ofrecer soluciones (simples) a los problemas (complejos) que ha de abordar una sociedad tecnológimante muy desarrollada como la nuestra.

La nueva Bernadette, activista contra el cambio climático, es paseada en olor de multitudes por los más variados centros de decisión política (como Jesús entre los doctores en el Templo de Jerusalén), para transmitir el mensaje que la Madre Tierra dirige a sus hijos, los cuales no la respetan ni reverencian como se merece la progenitora de la estirpe humana y de las demás especies animales y vegetales que habitan bajo se mancillado manto protector.

Ahora, la ministra española de Transición Ecológica ha comunicado a Greta que “le ayudará a cruzar el Atlántico para que pueda asistir a la Cumbre del Clima de Madrid“. Es decir, que aflojará la pasta a sus padres para que la Niña Profeta del Ecologismo pueda sermonear a la citada ministra y de los demás invitados a la Congregación Ecologista Mundial, y echarles en cara lo malvados que son al no hacer nada para evitar la extinción de especies animales y vegetales y, en definitiva, la muerte del planeta Tierra. Mientras la ministra y sus adláteres -en actitud beatífica de arrepentimiento y espíritu de constricción- asintirán con la cabeza los improperios dirigidos a ellos y al resto de dirigentes de nuestro mundo cruel. Tranquilidad: esa Misa la pagamos todos los españoles.

Por casualidades de la vida, la empresa automovilística Ford acaba de anunciar que la producción de los motores ‘Ecoboost’, que actualmente se realiza en la fábrica de Almussafes (Valencia), también cruzará el Atlántico, pero en sentido contrario, para ser fabricados en EE.UU. Parece que la Cruzada del Gobierno de Pedro Sánchez contra el diésel comienza a generar efectos negativos sobre la economía española, principalmente contra los intereses económicos del pueblo valenciano que, de una tacada, verá aumentado su ejército de parados en unas 1.000 personas.

Nada nuevo bajo el sol: Este actual fenómeno de masas (infantiles e infantilizadas) y mediático trae ecos de los acontecimientos que tuvieron lugar en el año 1212, después de la Cuarta Cruzada. A caballo entre la realidad y la leyenda, se dice que tuvo lugar una Cruzada Infantil para intentar convertir pacíficamente a los musulmanes a la cristiandad, cuyo detonante fueron las visiones de un muchado alemán o francés.

Merece la pena hacer una breve recapitulación de estos episodios que inspiraron la magnífica novela del escritor polaco Jerzy Andrzejews Las puertas del Paraíso, Pre-textos, Valencia, 2004, trad. Sergio Pitol:

Un niño dice que ha sido visitado por Jesucristo el cual le ordena la entrega de unas cartas al Rey francés, por las cuales conmina a éste a organizar una Cruzada para recuperar Jerusalén. Ante la pasividad del monarca el niño recibe una segunda visita de Jesucristo en la que le alienta a organizar la Cruzada de los Niños. De esta manera, veinte o treinta mil niños se dirigen hacia Niza arrasando con toda la comida que encuentran a su paso. Desierta más de la mitad de los cruzados y los otros mueren de hambre.

Llegan a Niza menos de 2.000 niños y 200 adultos. Dos mercaderes les ofrecen siete barcos para viajar a Jerusalén. En Cerdeña se hunden dos barcos. Los otros cinco llegan a Alejandría (Egipto)… donde los 2.000 niños son vendidos como esclavos.

Fin de la cruzada…

Moraleja: Evidentemente, hemos de prestar atención a las necesidades e inquietudes de nuestros niños y jóvenes. Tenemos que luchar por ofrecerles un mundo mejor en el presente y una esperanza de futuro. Y así es, pues depositamos en los niños y jóvenes nuestro amor y dedicación, ya que representan el tesoro más preciado de nuestra estirpe. Sin embargo, la pubertad es un periodo complicado en los aspectos biológicos y psicológicos, cargado de conflictos con los demás y con uno mismo, debido a las tormentas hormonales que tienen lugar en los cuerpos y en las mentes de los jóvenes. Por ello, las emociones están a flor de piel y toman las riendas de su conducta. Además, es el tiempo de la formación, de la maduración como personas y de buscar el propio espacio en la sociedad.

En el haber de la juventud podemos anotar la energía y el idealismo desbordantes en pro de la conquista de una sociedad más feliz, libre y justa. En el debe, una formación intelectual aún incompleta, un mayor peso de los sentimientos sobre el raciocinio y, por lo tanto, una mayor facilidad para dejarse embaucar y manipular por las personas mayores.

Hay quien asegura que Greta Thunberg es utilizada por sus padres y por empresas del sector de las energía renovables, a fin de obtener sustanciosos beneficios económicos (Bernadette, que ya fue víctima de una “tempestad mediática”, por contra, quería ser pobre, no aceptaba regalos, no vendía medallas, pues no era comerciante). No sería nada extraña la presencia de este tipo de manipulación, o de cualquier otra que provenga del campo ideológico o de la economía, dada la mayor vulnerabilidad de los jóvenes. Si hoy en día gran parte de la población adulta ha caído en las redes político-ideológicas del populismo más soez (en sus versiones de derecha y de izquierda), y de los cuentos sin fin de buena parte de nuestros políticos,  ¡cómo no van a caer los jóvenes en las trampas tendidas por dirigentes políticos y empresariales sin escrúpulos!..

Debemos cuidar por el bienestar presente y futuro de nuestros niños y jóvenes, escuchar sus demandas. No obstante, es obligación de todos intentar buscar un equilibrio entre la energía de las pasiones incendiarias, y la capacidad de raciocinio inherente a la especie humana, desarrollada a lo largo de los siglos, si no queremos que todo se nos vaya de las manos, hacia el carajo.

Amén.

(Imagen: Greta Thunberg en Àpunt)

 

 

 

La insoportable levedad de la ‘nueva política’

Del grito indignado de “No nos representan”, y de la denuncia sobre los privilegios y actuaciones corruptas de la casta política, a calentar poltronas en el Congreso, en el Senado, en gobiernos autonómicos y municipales.

De abominar del “Régimen del 78”, como presunta continuación del franquismo, a la afirmación de Pablo Iglesias en el último debate de la investidura fallida de Pedro Sánchez de que “la Constitución es algo muy serio”.

Del eslogan populista “PSOE, PP, la misma mierda es”, a taparse la nariz y reclamar la entrada de miembros de Podemos en el Gobierno del apestado PSOE, aquel que en tiempos de Felipe González tuvo “las manos manchadas con cal viva” (en referencia a las actuaciones criminales del GAL), según nos recordó Pablo Iglesias en la primera investidura fallida de Pedro Sánchez que propició la investidura de Mariano Rajoy.

Es evidente: La ola de la indignación, que se generó con la contestación a los efectos de la crisis económica, acaba de morir en la playa exclusiva de la nueva casta.

El movimiento transversal que venía a quebrar el bipartidismo (no al eje izquierda-derecha, sí a la antítesis arriba-abajo, a favor de los oprimidos), termina por alienarse (perdón, alinearse) claramente en el sector ideológico de las izquierdas.

Podemos abrió la vía de la “nueva política”, el impulso capaz de regenerar el panorama político español y de dar por finiquitada a la “vieja política”, corrupta y antidemocrática. Una nueva vía que ha acabado por impregnar al resto de formaciones políticas. Pero, al final, después de analizar sus actuaciones ¿cuáles son los fenómenos políticos diferentes que ha aportado “la nueva política”:

  • Desmedida ambición de poder: Mientras se proclama la apuesta por la erradicación de la “vieja política”, se despliega antes nuestros ojos y oídos una despiadada y desnuda lucha por el poder, en la que, contradiciendo a Julio Anguita (“Programa, programa, programa”) lo último que se dirime en las negociaciones para formar un gobierno es un programa político y unas medidas para implementarlo. Así, el líder socialista Pedro Sánchez es capaz de pactar con cualquier formación política (sea constitucionalista o independentista) con tal de conseguir el poder. Mientras Podemos, un partido político con solo cuatro años de existencia y nula experiencia de gestión en la Administración de Estado, exige una Vicepresidencia y cinco Ministerios en el fallido gobierno de coalición con el PSOE.
  • Mercadeo político: Los cada vez más valorados asesores de los diferentes partidos no entienden de contenidos programáticos. Sus propuestas de táctica y estrategia se centran en fortalecer la imagen del líder del partido y de debilitar la posición de las fuerzas políticas adversarias. La táctica es la estrategia, y viceversa. Por eso, Pedro Sánchez actúa como un croupier de casino que reparte las cartas al resto de partidos políticos. En primer lugar, asigna el papel de “socio preferente” a Podemos, al tiempo que le niega su entrada en un gobierno de coalición o colaboración. A continuación, sin proponer pactos de Estado, pide al PP y a Ciudadanos que se abstengan en la votación para investirlo Presidente del Gobierno y así facilitar la formación de un ejecutivo que no dependa de las fuerzas populistas y separatistas. Todo ello para intentar ganar el terreno del centro político y así aumentar su representación parlamentaria, ante unas posibles elecciones generales cuya convocatoria depende de él.
  • Política de imagen y comunicación: Lo fundamental de las propuestas de los partidos políticos en la actualidad se ciñe a la colocación de la mejor imagen posible y de los mensajes de sus dirigentes en los medios de comunicación y, sobre todo, en las redes sociales, al objeto de ganar el favor de la opinión pública.
  • Cambio de paradigma moral y político: Antes eran importantes los posicionamientos ideológicos y el rigor a la hora de realizar propuestas políticas, así como en la actuación de los líderes políticos. En los tiempos que corren priva la falta de coherencia: No importa que un día se lance una propuesta y al día siguiente (o incluso durante el mismo día) se difunda una diferente o su contraria. El bien supremo es la obtención del poder al precio que sea.
  • Dificultad en la formación de ejecutivos: Tras complicadas, tediosas e interminables negociaciones, ahora los procesos electorales se suceden con excesiva rapidez. Ante la falta de capacidad para llegar a acuerdos, los líderes políticos delegan una y otra vez en los electores la responsabilidad que a aquellos les corresponde en la formación de gobiernos.

Estas son algunas de las claves que permiten entender el espectáculo en el que se ha convertido la −dos veces− fallida investidura de líder socialista Pedro Sánchez.

Ante este espectáculo frívolo y descarnado de lucha por el poder en España, es fácil caer en la tentación de cambiar de canal para seguir en vivo y en directo el Tour de Francia, allí donde se despliega ante nuestros ojos el formidable esfuerzo de los ciclistas camino del Tourmalet o del Iseran, por ejemplo.

 

 

Feminismo y pensiones

Han coincidido en el tiempo una huelga, varias manifestaciones, y muchos debates en torno de la condición de la mujer y de la vejez en la sociedad actual, así como de su proyección hacia el futuro. Pero las ideas difundidas y los debates consecuentes no siempre han estado libres de buenas dosis de demagogia y, por ello, de falta de realismo y profundidad en sus postulados más importantes.

Aunque en la jornada reivindicativa del 8-M los colectivos feministas reclamaban varios derechos y denunciaban diversas situaciones injustas, el derecho fundamental que se exigía era el de la igualdad (de oportunidades y de facto) con el hombre. Así, a pesar de la gran diferencia física que existe entre la hembra y el macho de la especie humana, y que se plasma en el hecho distintivo de que (hoy por hoy) solo la mujer puede engendrar y dar a luz un nuevo ser humano, se promociona la idea de que la distinción entre los dos géneros son consecuencia de comportamientos aprendidos (culturales). De ahí que la igualdad de género puede, y debe, conseguirse modificando los patrones correspondientes que se difunden desde la familia, la escuela, la empresa y los poderes políticos.

Llevado a su extremo, la igualdad absoluta es la meta perseguida por los colectivos de gays y de lesbianas, principalmente de estas últimas, pues la mujer que ya no-es-mujer no tiene por qué engendrar y, en consecuencia, dar a luz nuevos retoños de la especie. Solo así, erradicando el factor del embarazo y el parto, la mujer puede conseguir la máxima igualdad respecto del hombre. Esta ideología de género prolifera en la sociedad democrática y tolerante, dado que sus postulados se insertan dentro de la defensa de los Derechos Humanos, en cuanto al respeto a la libre elección de las diversas opciones sexuales (aquí sí que se protege el derecho a la diferencia).

Está claro que el hecho físico de la maternidad es un obstáculo para la mujer en su camino hacia la igualdad de oportunidades y de acceso al trabajo, así como a los puestos de dirección de las empresas y de las Administraciones Públicas. También para el mantenimiento de la denominada “brecha salarial”, ya que el factor que más incide en ella es la reducción horaria de la mujer-madre, junto con las dificultades, prácticamente insalvables, a la hora de acceder a puestos de trabajo de mayor responsabilidad. Por ello, se vislumbran dos salidas:

1ª.- Favorecer a la mujer cuando opte por tener descendencia, mediante las siguientes medidas sociolaborales:

  • No discriminación por ser madre, tanto por serlo en potencia como en la realidad.
  • Incentivos económicos a la maternidad.
  • Flexibilidad horaria en el trabajo.
  • Conciliación de la vida familiar, involucración del padre en el cuidado de la prole, a través de la prolongación del permiso de paternidad y/o de la licencia de maternidad compartida, tal vez, obligatoriamente.

2ª. No tener hijos. Es la opción más radical y que permite a la mujer centrar sus energías en su carrera profesional.

Alcanzado determinado nivel de progreso económico y social, y establecidas normativas favorables al respeto a los Derechos Humanos, en la sociedad actual cada uno/a es libre de decantarse por un modelo u otro de (no)familia y de opción sexual. Esa es una de las mayores virtudes de los sistemas políticos democráticos. También es su talón de Aquiles, ya que cada uno de los colectivos de activistas sociales luchan por sus específicos intereses de grupo, de manera que se obstaculizan los análisis con perspectivas de conjunto. Así, las reivindicaciones feministas exigen medidas concretas a su favor, como las de los jubilados que luchan en la calle por unas pensiones dignas. Y eso que todavía falta por escuchar la voz de los jóvenes, a quienes no se les abre un futuro demasiado esperanzador…

Cada reivindicación genera su propia expectativa de gasto público, y (casi) nadie se pregunta, como Josep Pla al ver las luces de los rascacielos de Nueva York: “Y todo esto ¿quién lo paga?”. Por ello, el debate y las propuestas de las organizaciones sociales y de los partidos y representantes políticos, han de señalar el camino hacia dónde se dirige el Estado de Bienestar y la especie humana, al fin y al cabo.

La sociedad en su conjunto deberá poner en primer plano la cuestión de la maternidad (el factor demográfico), plantearse qué modelo de familia (o de tribu) desea potenciar, ya que de ello dependerá tanto el mantenimiento del Estado de Bienestar (con unas pensiones dignas) como, en último extremo, la supervivencia de la especie humana, pues, sin hijos no hay Paraíso, ni gente que se incorpore al mercado de trabajo para contribuir al mantenimiento de los sistemas públicos de sanidad, educación, bienestar social, ni unas pensiones que puedan considerarse dignas.

Así pues, sí: “Las mujeres y los ancianos, primero… Pero los niños tendrán que venir después (o no).

(Fotografía: Público)

A vueltas con Camps, la Fórmula 1 y el Papamóvil

Entre la maraña informativa formada con las hazañas (pre)bélicas virtuales, los relatos y los cuentos difundidos por los impulsores del procés catalán (hacia la fuga de Cataluña o la cárcel española), vuelve a emerger la imagen del expresident de la Generalitat Valenciana Francisco Camps, en cuanto tótem de la (presunta) corrupción del PP valenciano.

A ello, hay que añadir la reciente aparición del libro del periodista Arcadi Espada, titulado Un buen tío, donde trata la persecución mediática de la que ha sido objeto Camps, en la que sobresalen las 169 portadas que El País dedicó a quien resultó declarado no culpable en el famoso juicio de los trajes.

Esta nueva entrega del proceso mediático a Camps, comienza con la celebración del juicio en la Audiencia Nacional por la denominada “trama valenciana de la Gürtel“. De una manera irreflexiva, los adversarios políticos del PP y la gran mayoría de los medios de comunicación dan pábulo a las declaraciones de Álvaro Pérez (El Bigotes), Pedro Crespo –por cierto, exsecretario de organización del PP gallego y, especialmente, a la cantada de Ricardo Costa, exsecretario general del PPCV que derivaba toda la responsabilidad de la presunta financiación ilegal del partido hacia la máxima autoridad del PPCV y de la Comunidad Valenciana.

Esto ha supuesto un motivo de algarabía para la mayoría de los agentes de la política y de los mass media españoles:

  • Los partidos de la oposición (PSOE, Ciudadanos, Podemos y su confluencia valenciana, Compromís), que aprovechan la oportunidad para intentar debilitar al gobierno del PP. Sorprende la infalibilidad que se concede a las declaraciones de personas imputadas por delitos de corrupción, los cuales -como estrategias de defensa- pretenden la absolución o, como mínimo, ver reducidas sus penas tirando de la manta y responsabilizando de las acciones delictivas a sus superiores.
  • Los medios de comunicación nacionales y los locales contrarios al PP, que se unen a la campaña orquestada por la oposición al gobierno de Mariano Rajoy.
  • Los medios de comunicación de Madrid favorables al PP, que encuentran la ocasión propicia para resaltar la corrupción del PP valenciano y, de esta manera, restar importancia a la corrupción en el PP madrileño. (Ya dijo el escritor valenciano Rafael Chirbes que “el mito de la corrupción de la Comunidad Valenciana ha crecido porque no tenían el mismo poder que otras para frenar las informaciones, pero la Gürtel viene de Madrid“).

En la elaboración de este mito antivalenciano ha contribuido de manera especial La Sexta, sobretodo en el programa La Sexta Noche. Nada más salir la noticia del juicio en la Audiencia Nacional, entrevistaban a la lideresa de Compromís Mónica Oltra para que exhibiera toda la demagogia de la que es capaz de desarrollar sobre su tema favorito.

Ahora, La Sexta Noche y demás medios dan sobrada cuenta sobre la investigación de la que es objeto Camps, por los sobrecostes que se produjeron con motivo de la instalación del circuito urbano de la Fórmula 1 en la ciudad de Valencia, y también en los actos que se celebraron por la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia.

Ya es viral la imagen de Francisco Camps y Rita Barberá, subidos a un Ferrari junto con los pilotos de Fórmula 1 Fernando Alonso y Felipe Massa, así como con el expresidente de Ferrari, Luca Cordero di Montezemolo . Con ella se ha querido imputar a los dirigentes valencianos su carácter derrochador corrupto. (Cualquier persona puede darse unas vueltas en Ferrari por el Circuito Ricardo Tormo por menos de 50 euros. Los hinchas aplauden con fervor a sus ídolos mientras estos conducen sus flamantes Ferraris de su propiedad).

El otro día el periodista Francisco P. Puche, pedía la publicación de un estudio del por qué la Comunidad Valenciana tiene adjudicada esa imagen de sociedad corrupta, sobresaliendo por encina de la Andalucía de los ERE, la Cataluña del clan Pujol y del caso Palau, el Madrid de la Gürtel, la Púnica y el caso Lezo, y -añado yo- la Galicia de Fariñas.

En mis blogs he reflexionado sobre esta cuestión, y en ellos me he atrevido a adelantar algunas hipótesis:

  1. Existe una pésima percepción, en cuanto a estima y simpatía, del pueblo valenciano por parte de los ciudadanos de las restantes Comunidades Autónomas. Basta con echar un vistazo a las estadísticas que se reproducen en el libro de Josep Vicent Boira Valencia, La tormenta perfecta. Este fenómeno puede explicar la facilidad con la que periodistas y comunicadores de fuera de Valencia, asignan el carácter de corrupto a todo el pueblo valenciano, aprovechando los casos de la presunta corrupción del PPCV.
  2. El propio Estado Autonómico genera una dura competencia entre las Comunidades Autónomas a la hora de recabar recursos con los que lograr su progreso económico-social. Así, por ejemplo, puede entenderse que el pretendido derroche con el que se concebía la instalación de Ferrari Land en Valencia, haya posibilitado su desembarco en PortAventura, y que la desaparicion de la F1 en Valencia suponga que las únicas carreras de la F1 se celebren en el circuito de Montmeló.

Y, por encima de cualquier otra consideración, este estado perceptivo nada favorable a la imagen del pueblo valenciano, favorece una posición sumisa en cuanto a su infrafinanciación. Así, la Comunidad Valenciana resulta contribuyente en el sistema actual, cuando es el único territorio pagano de los pobres, es decir, de los que tienen una renta per cápita inferior a la media española.

¿Voy por mal camino, Sr. Puche?

 

4.000 visitas al blog. ¡Gracias! 4000 Som Prou (Somos Suficientes)

En 1986, en la comarca de la Horta Nord, más concretamente desde Rafelbuñol, aparecen en escena 4000 Som Prou, una de las formaciones de rock valencià más populares por aquellos años.

Influenciados por bandas como The Beatles, Bob Dylan, o sobre todo The Rolling Stones, 4000 Som Prou eran los siguientes músicos: Paco Piquer (voz y guitarra), Manel Camarasa “Nel.lo” (guitarra), Dani Pascual (bajo) y Onofre Piquer “Rambo” (batería).

El cuarteto sale principalmente de la escisión del grupo Xaca-Wó, banda que coordinaba el mítico Pep Laguarda, funcionando más tarde como Bajo Cero, cantando en castellano o Baix Zero, pariendo ya temas en la lengua del Tirant. En el caso de Paco Piquer, también llegó a tocar la batería en un grupo de efímera existencia llamado Hijos De María.

(Fuente: http://www.nuevaola80.com)

Cataluña: El nacimiento de una religión

Como un hecho histórico incontrovertible. Como una cifra fija y periódica. Como una realidad socio-política que se impone a las ideas y a los sentimientos… Desde el año 2012, ya sea en elecciones legales o en pseudoreferéndums convocados fuera de la legalidad constitucional, existen unos 2 millones de catalanes que se manifiestan claramente a favor de la independencia de Cataluña.

Todo ello, a pesar de la presencia de unos cuantos hechos negativos para la imagen del movimiento independentista catalán:

  • La corrupción sistémica del 3% establecida por el guía espiritual de la comunidad Jordi Pujol.
  • La violación numerosa y premeditada del ordenamiento constitucional y estatutario llevada a cabo por la clase política secesionista.
  • La fuga de empresas y la incipiente recesión económica.
  • La presencia de líderes independentistas en prisiones españolas, o fugados a Bruselas por la comisión de presuntos delitos de rebelión, sedición y malversación de caudales públicos, o en libertad provisional tras haber abjurado de sus ideas para eludir la fría cárcel.

Para tratar de comprender este fenómeno de masas se han adoptado diferentes puntos de vista:

  • El emotivo e identitario, el fuerte sentimiento de pertenencia a una comunidad histórica.
  • El económico y financiero: “España nos roba”.
  • El psicosociológico: Cataluña es una sociedad enferma, que sufre una enajenación extendida por buena parte del tejido social.

Adolf Tobeña, en su libro La pasión secesionista, intenta explicar la deriva independentista de la mitad de la sociedad catalana como un proceso psicológico semejante a la pasión amorosa: los 2 millones de catalanes proclives a las ideas separatistas no sufren de enajenación mental o, en cualquier caso, esta enajenación es transitoria, como la que se padece en los estados de enamoramiento. Una “pasión romántica” en cuanto “devoción comunitaria” que se manifiesta en las “magnas romerías procesionales del independentismo catalán”, y que halla su explicación científica en los estudios de psicología social y economía en el concepto de “parroquialismo” (preferencia a cooperar en entornos sociales más cercanos, así como en crear lindes o demarcaciones grupales).

Por ello, más que por el sentimiento amoroso, algunos intelectuales empiezan a considerar que el sentimiento que incita a la acción a los líderes y a las masas protagonistas del poderoso movimiento secesionista catalán, no es otro que el sentimiento religioso.

Tras la muerte del Dios de toda la vida anunciada por Nietzsche, la fe se ha roto en mil pedazos y ahora se fija en las diversas sectas religiosas escampadas por todo el mundo, en la adoración al cuerpo y a los atributos externos del poder (dinero, propiedades…), y en el afán consumista que invade las mentes de los peones del sistema capitalista. Del monoteísmo hegemónico se ha pasado a una especie de paganismo laico donde caben dioses como Maradona.

En este entorno devocional puede explicarse que el líder supremo del secesionismo catalán, Carles Puigmenont, refugiado cual Papa Luna en su santuario belga, y que está siendo investigado por presuntos delitos de rebelión, sedición, malversación de fondos públicos, etc.,  haya obtenido unos buenos resultados electorales, tan buenos que le permitirían renovar su mandato al frente de la Generalitat Catalana, aunque lo pudieran ejercer entre los barrotes de una cárcel española.

Esos resultados, favorables a las formaciones independentistas (aunque el partido ganador de las elecciones ha sido el españolista Ciudadanos), solo pueden entenderse como producto del sentimiento de devoción de la feligresía indepe hacia la idea de una Cataluña mítica (sublime) y de los líderes que alimentan esa mitología. En definitiva, una nueva Iglesia con todas las de la ley (catalanista), donde el color que la identifica no puede ser otro que el amarillo del Estado Vaticano.

Esta idea no debería ser considerada estrambótica si tenemos en cuenta que el obispo Torras i Bages fue el fundador del catalanismo tradicionalista y católico, además del papel protagonista de la Iglesia catalana en el desarrollo del ideario nacionalista.

En la Esglèsia Secesionista de l’Onze de Setembre (o de l’Un d’Octubre), caben personas de derechas e izquierdas, conservadoras, progresistas y revolucionarias, hombres y mujeres, hetero, homo o bisexuales, creyentes y no creyentes … Tiene su cielo (la República Catalana Independiente) y su infierno (el Estado Español como rémora para el progreso de Cataluña).

Porque el buen indepe considera que todo lo que viene de España es perverso. La verdadera religión es la suya y, por ello, no cabe obedecer los preceptos que se derivan de la Constitución española, pues Cataluña es el pueblo elegido que ha de enseñar a Europa el camino de la libertad, de la democracia y de la prosperidad económica y cultural.

Tampoco podemos dejar de lado que los cimientos de la Diócesis Valentina de la Iglesia Catalana fueron puestos, allá por los años 60 del siglo pasado, por el Reverendo Fuster. Sus Mandamientos se encierran en dos:

  1. El País Valencià serà d’esquerres o no serà“.
  2. Dir-nos ‘valencians’ és la nostra manera de dir-nos ‘catalans‘” (quieras o no quieras).

De todo lo expuesto, se deriva que el Estado debería tratar el denominado “problema catalán” desde dos puntos de vista:

  • El devocional. Tiene su acomodo en tres artículos básicos de la Constitución Española:

Artículo 16

1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

Artículo 9

1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.

Artículo 22

1. Se reconoce el derecho de asociación.

2. Las asociaciones que persigan fines o utilicen medios tipificados como delito son ilegales.

  • El político. Se pactará con el poder constituido en Cataluña, a la hora de tratar los aspectos socioeconómicos, como se haría con cualquier otra Comunidad Autónoma (modelo de financiación, reformas legales…).

 

(Fotografía: EFE)