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La estética en la jungla mediática

Más allá de los muros se encuentra el bosque donde viven las fieras.

Snowhite, Ana Juan

 

Érase una vez… Cuando un ciudadano cometía (presuntamente) un delito o una falta, era juzgado por los órganos jurisdiccionales correspondientes, que condenaban o absolvían al imputado.

Con la irrupción de la crisis económica y el movimiento de indignación que surgió como respuesta a los efectos nocivos de la misma, la mirada inquisitiva/inquisidora se dirigió hacia los políticos como presuntos implicados en los males que afectaban a las personas. De esta manera, se judicializó la política y los adversarios pusieron a sus oponentes en manos de jueces y tribunales por (presuntos) casos de corrupción, con la ayuda inestimable de unos medios de comunicación sesgados políticamente y expertos en levantar las liebres de los campos minados por la corrupción, que hundía sus raíces en la época de bonanza económica, así como predispuestos a recibir información filtrada de los secretos sumariales instruidos por los órganos de la Justicia.

La facilidad y velocidad con la que se difunde la información en nuestra época ha hecho más estrecha la simbiosis entre Política y Justicia, con la puesta en marcha del proceso de politización de la Justicia. Ahora, determinados jueces y fiscales mediáticos, policías y guardias civiles, la UCO y la UDEF (ya nadie se pregunta “¿qué coño es la UDEF?”) administran convenientemente la información y el momento oportuno (políticamente) para darla a conocer a los medios de comunicación y, por lo tanto, a la opinión pública en general. Así se llega a disfrutar de un protagonismo mediático incluso superior a las estrellas de cine, de fútbol, o del rock&roll.

En estos tiempos en los que tanto corre la información, es suficiente con que tu nombre aparezca en unas conversaciones grabadas, más o menos lícitamente, y oportunamente filtradas a los medios, en las que se te relacione con algún traje confeccionado en una sastrería de Panamá (o de Milano), para que se te abalance todas las huestes de los llamados periodistas de investigación (¿más bien habría que decir de infiltración?), los tertulianos de medio pelo (sin pelos en la lengua) y, cómo no, tus enemigos personales, profesionales, o políticos que, ipso facto, te conducirán ante un juzgado o una comisión de investigación dónde se lleve a cabo el escarnio de tu persona y se muestren tus vergüenzas en la plaza catódica. Y que les quiten lo bailao aunque, al final, no se pueda imputar ningún reproche a tu conducta: “Reo es de muerte (política)”…

Aun sin delito o falta por los que se te pueda juzgar, siempre quedarán las supuestas responsabilidades políticas o por cuestiones éticas, con las que mancillar tu contestada pureza espiritual.

¿Hasta aquí llega el nivel de exigencia de responsabilidades? No. Ahora ya no solo se pretende juzgar la conducta de un político o de una autoridad por ilícitos civiles o penales, sino que después de la responsabilidad política (si no se te puede imputar ningún delito o falta) sale a nuestro paso la responsabilidad por cuestiones éticas (concepto ambiguo donde los haya). Pero no acaba ahí la cosa, pues si no se te puede aplicar ninguna de la anteriores responsabilidades, tropezamos en nuestro camino con la responsabilidad por motivos estéticos (es decir, que si no me gustas políticamente, pido tu cese o dimisión), como le ha sucedido al ya exfiscal general anticorrupción Sr. Moix (apesadumbrado, abatido, en idioma valenciano). Porque la tormenta en la jungla mediática hará mella en tu persona y en tu familia, y si no tienes los suficiente arrestos dimitirás, o te harán dimitir aquellos para los que ya representas un problema político.

Pero, tranquil, Jordi, tranquil… El resto nunca caminará solo: camino de la sede del juzgado o de cualquier otra institución donde se le vaya a pedir alguna de las posibles y múltiples responsabilidades, nunca faltará quien se cisque en ti, en tu familia, o en tus muertos, si se tercia…

Finalmente, “Snowhite supo que las fieras del bosque no solo vivían más allá de los muros“.

(Ilustración y citas: Snowhite, de Ana Juan)

 

 

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Mariano, el hijo pródigo catalán y el valenciano ‘pagano’

Ahora que Pablo (Iglesias, para mas inri) y sus discípulos desean alejar la Misa católica de los rayos catódicos de TVE2, al tiempo que pretenden erradicar los crucifijos de los colegios, y después de que algunas de sus mujeres entraran a pechos descubiertos en alguna capilla universitaria con maneras de pirómanas republicanas (del 36), sería oportuno recordar que -creencias aparte- las enseñanzas que nos ha legado la religión forman parte -y forman, a secas- el rico acerbo cultural de la especie humana.

Así, huérfanos de las parábolas de Jesús, que Lucas plasmó en su Evangelio, no podríamos entender el magnánimo gesto de Mariano Rajoy a la hora de comprometer 4.200 millones de euros, destinados a invertir en infraestructuras de Cataluña, una Comunidad Autónoma con ínfulas de nación y cuya clase dirigente se muestra díscola respecto del sistema constitucional español, al que tanto contribuyeron a construir durante la etapa de la Transición y el posterior cogobierno de Jordi Pujol con socialistas y populares.

 

Dice la parábola del hijo pródigo [comentada]:
«Un hombre tenía dos hijos;
y el menor de ellos dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y él les repartió la hacienda [bien podría provenir del sistema de financiación autonómica aprobada por Zapatero y negociada con catalanes y andaluces].
Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó [virtualmente] a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.
Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país [la crisis no fue para tanto], y comenzó a pasar necesidad.
Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos [¡con perdón!].

Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba.
Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia [es un decir], mientras que yo aquí me muero de hambre! [es otro decir, aún más exagerado que el anterior].
Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti.
Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros [una persona soberbia nunca se expresaría así].”
Y, levantándose, partió hacia su padre [a estas alturas ya sabemos que se llama Mariano]. Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente.

El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.”
Pero el padre dijo a sus siervos: “Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies.
Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta,
porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.” Y comenzaron la fiesta [ahora sabemos que estaba valorada en 4.200 millones de dracmas, perdón, de euros].
«Su hijo  [el ‘pagano’] mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas;

y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.
El le dijo: “Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.”
El se irritó y no quería entrar [se sintió repentinamente desconectado]. Salió su padre, y le suplicaba.
Pero él replicó a su padre: “Hace tantos años que te sirvo [que te ofrendo nuevas glorias], y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito [una financiación suficiente] para tener una fiesta con mis amigos;
y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas [y vino, según el holandés errante], has matado para él el novillo cebado!”

Pero él le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo [sobretodo, cuando de pagar se trata];
pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado.”»

También podemos traer a colación otras dos parábolas, más políticamente incorrectas:

El capital y los intereses [destinada, sobretodo, a Compromís, que se niega a negociar los Presupuestos del Estado]

“Os digo que a todo el que tiene [catalanes, vascos y canarios], se le dará; pero al que no tiene [valencianos], aun lo que tiene se le quitará.”
Pero a aquellos enemigos míos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos [Compromís], traedlos aquí y matadlos [virtualmente] delante de mí.”

Reconciliación [dedicada a independentistas]

“Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel [o te inhabilite]”.

En fin, ya lo decía el rey sabio Salomón: “Nada nuevo bajo el sol”.

(Fotografía: Cadena Ser)

Convergencia para tumbar la democracia

El eco de las notas y el texto antifranquista de L’estaca, del ahora empresario enólogo Lluís Llach (“segur que tomba, tomba, tomba…”), componía la melodía musical con la que concluía la Asamblea Ciudadana podemita de Vistalegre II. Eran maneras de kumbayá fraternal y fondo de purga estalinista contra el sector de la transversalidad errejonista. Antes y después, han proseguido los paseíllos de autoridades y simpatizantes de la causa independentista catalana en apoyo de los principales líderes de la misma (Podemos también se ha manifestado a favor del denominado derecho a decidir), que desembocan ante las puertas solemnes de los tribunales de justicia españoles.

Ambos movimientos de masas son ejemplos de la convergencia de intereses políticos entre el populismo español y el independentismo catalán (la rama autónoma del populismo), a la hora de intentar liquidar el sistema constitucional de 1978, ahora etiquetado como #RégimenDel78 (“si tires fort ella caurà…”) por aquellos líderes de Podemos que, a duras penas, habían nacido con él. Es decir, se intenta acabar con el sistema democrático al que contribuyeron decisivamente las fuerzas catalanistas (con Miquel Roca como padre de la Constitución) y el pueblo catalán en su conjunto en el momento de votar muy mayoritariamente dicha Constitución. También el catalanismo contribuyó en el diseño y el desarrollo de las bases constitucionales a través de la siempre determinante Convergència i Unió, por lo que el encaje de Cataluña en España supuso importantes beneficios para aquel territorio autonómico, en cuanto a inversiones del Estado y al establecimiento de los sucesivos sistemas de financiación autonómica, siempre pactados con las formaciones catalanistas.

Esta singularidad del espaciotiempo político -que define lo español políticamente correcto– en la que conviven lo más plácidamente posible la izquierda antisistema (y de las CUP) con la derecha catalana más insolidaria, surge a consecuencia de la crisis económica y del quebranto de la calidad de vida de los sectores más desfavorecidos de la sociedad, así como de la mengua de los recursos de las Administraciones Públicas y, con ellas, los de las Comunidades Autónomas. En el fragor de la batalla política -a la cual han contribuido a potenciar los omnipresentes y omnipotentes medios de comunicación de masas- entra en escena el movimiento populista que reclama más igualdad social, y vuelve a la misma el irredentismo catalán, insolidario en cuanto pretende la máxima desigualdad autonómica, o sea, la independencia respecto de los demás pueblos que constituyen el Estado Español, ahora que vienen mal dadas.

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(Fuente: Diario crítico)

No es el único momento en el que fuerzas políticas catalanas han pretendido pirarse de España, ni será el último:

  • La guerra dels Segadors de 1640, supuso un breve periodo de independencia con 11 años de insufrible integración en Francia, un Estado más centralista que el español.
  • El Tancament de caixes de 1899, con la célebre sentencia de Manuel Durán i Basno ens entendran mai“. El grito de “Abaix els lladres“, o los silbidos a la Marcha Real  denunciados por Segismundo Moret en 1901.
  • La proclamación en 1934 del Estat Català en la República Federal española, realizada por Lluís Companys…

Es evidente que la corrupción ha supuesto el debilitamiento del bipartismo imperfecto, con el crecimiento de Podemos y Ciudadanos a costa de los partidos de gobierno (PP y PSOE), involucrados en casos de corrupción que han tenido lugar durante la época de bonanza económica, pero que la lentitud de la justicia y la voracidad de audiencias de los medios de comunicación han hecho bien presentes en nuestro afán.

También és clar i català que la corrupción autóctona (la de fuerza política del #RègimDel80: la CiU de Jordi Pujol) ha servido de detonante para la puesta en marcha de un procés de desconexión con España que bien podría desarrollarse bajo el título español de la película de Woody Allen: Coge el dinero y corre… (que la justicia española -para más señas- nos pisa los talones. Si logramos la independencia “ens podrem alliberar…” de ese yugo tan indeseable).

Ahora, Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, y Carles Puigdemont, President de la Generalitat Catalana -ambos republicanos confesos de las Repúblicas española y catalana, respectiva o simultáneamente-, acaban de suscribir un pacto (¡secreto!) y han enviado una carta al Rey de España (sic) para tratar de negociar una salida al referémdum ilegal convocado por el Govern y aprobado por el método de la trágala en el (1/2) Parlament de Catalunya. Ahora, cuando todo el pescado está vendido ante las sedes de las Fiscalías y de los Tribunales de Justicia, las fuerzas de la Convergencia que pretende socabar la democracia española, no pretenden otra cosa que marear la perdiz, tratar de conseguir el mayor apoyo popular posible, consolidar los liderazgos personales, y evitar las inhabilitaciones políticas que ya están en camino.

En definitiva, nada nuevo bajo el sol. Bajo la pátina de progresismo y democracia, se ocultan los viejos relatos (de terror) que, por aquel entonces, “l’avi Siset em parlava“…

 

(Fotografía de la cabecera: El Periódico)

 

 

 

 

 

2017 se escribe con “S” de Susana, Socialismo y Secesión

En el horizonte del nuevo año divisamos dos fenómenos que, no por antiguos, van a dejar de marcar la agenda politica: el posicionamiento político e ideológico del PSOE y el desenlace del órdago soberanista catalán al Estado español. Estos dos movimientos políticos serán claves para el mantenimiento o la reforma del sistema constitucional nacido en 1978. De momento, los grandes actores de la escena política se limitan a jugar al escondite inglés:

  • La Gestora del PSOE y Susana Díaz (eterna candidata a presidir el PSOE) para alejar la fecha de celebración del Congreso Federal y así disipar con el transcurso del tiempo el presunto liderazgo de Pedro Sánchez, de trazas populistas.
  • El independentismo catalán para amagar con dar y, a la vez, tratar de esconder sus cartas. Con esta jugada se intenta salir del callejón sin salida al que han conducido a sus líderes más destacados (camino a los banquillos de los Tribunales de Justicia, por transguesores de la ley y desobedientes de las sentencias judiciales), al Parlament y a toda la sociedad catalana.

Estos pueden ser los descartes político del año en curso:

Uno. El socialismo se encuentra en la encrucijada para definir su posicionamiento ante los pros y contras que presenta el sistema capitalista. A medio y largo plazo, el PSOE deberá definir su posicionamiento político entre estas coordenadas ideológicas:

Socialdemocracia.

Papel clásico jugado por los partidos socialistas europeos, en cuanto a administradores desideologizados del capitalismo y reformistas responsables con sensibilidad hacia la redistribución social de la riqueza.

Deriva hacia la izquierda populista.

Alternativa propugnada por el ex secretario general Pedro Sánchez que, al objeto de competir con Podemos para liderar a la izquierda política y seducir a la militancia y al electorado más radicalizados, condujo al PSOE hacia el inmovilismo irresponsable con el eslogan “No es No”

Pergeñar nuevas teoría y prácticas que permitan superar los inconvenientes del capitalismo y avanzar hacia una sociedad más próspera e igualitaria.

Este último supuesto requeriría la incorporación al proyecto socialista de intelectuales solventes, además de dirigentes y militantes identificados con un proyecto político audaz y responsable a la vez.

 

Dos. Sobre los postulados del secesionismo catalán cabe preguntarse:

¿Continuará el secuestro de la media Cataluña no separatista por la otra media Cataluña independentista? ¿Los parlamentarios soberanistas continuarán reivindicando que #72SomTots, que la escasa mayoría de escaños separatistas ha de imponerse sobre la también escasa mayoría de electores que se expresaron en contra de la independencia en las elecciones del 27 de setiembre de 2015, convocadas con vocación plebiscitaria?

¿Será posible alcanzar el consenso necesario para conseguir el equilibrio entre un Estado central descentralizado y unas nacionalidades y regiones capaces de satisfacer los sentimientos de pertenencia a una tierra y la prestación eficiente de los servicios públicos?

Al respecto, cabe recordar que las fuerzas catalanistas contribuyeron de manera determinante en la consecución de los acuerdos fundamentales en los que descansa el régimen constitucional y, con él, el Estado de las Autonomías, mediante la participación destacada en la elaboración del texto constitucional y en la definición del actual sistema de financiación autonómica. Cuando las cosas han venido mal dadas, como consecuencia de la crisis económica y la debacle del imperio corrupto de los Pujol, el nacionalismo catalán moderado se ha convertido en independentista. Por ahora, la mirada de Oriol Junqueras -entelada por la emoción provocada por el procés– ha logrado la confusión de flequillos de Carles Puigdemont, situado a su derecha, y de Anna Gabriel, que se sale del sistema.

De lo que podemos estar seguros es de que se seguirán vertiendo ríos de tinta particularistas e insolidarios, sobre la hoja de ruta que intenta romper los consensos alcanzados durante la Transición, así como el principio de solidaridad interterritorial. También és clar i català que -a río revuelto- el nacionalismo catalán conquistará una posición de fuerza para negociar con el Estado privilegios en materia de financiación e inversiones: nada nuevo bajo el sol.

 

Tres. Quien no se esconde es el PP, como partido conservador. Junto con Ciudadanos -y en parte con el PSOE- se limita (que no es poco) a consensuar las medidas socioeconómicas que permitan  la supervivencia del Gobierno de Mariano Rajoy, y el mejor funcionamiento del sistema.

Mientras, ¿los valencianos nos limitaremos -como siempre- a verlas pasar para que, al final de la fiesta nacional, nos digan  a cuánto ascienden los dispendios de la juerga ajena?

 

Pedro Sánchez. Un cadáver (político) exquisito

 

Si el  PSOE hubiese seguido la lógica plasmada en las dimisiones de  Joaquín Almunia y de Rubalcaba, cuando obtuvieron unos pésimos resultados electorales, Pedro Sánchez no habría asistido, como secretario general, al Comité Federal del día 1 de octubre de 2016 que le obligó a dimitir. En las elecciones del 20-D obtuvo los peores resultados de la historia del PSOE, que fueron superados por los aún peores resultados del 26-J. Por lo tanto, Pedro Sánchez ya debería ser un cadáver político; si se prefiere, un cadáver político exquisito. Pero no, ahí sigue erre que erre plantando cara al aparato y a los barones del PSOE, dentro del proceso de primarias abierto (en canal) por dicho partido.

‘Cadáver exquisito’ es una técnica por medio de la cual se ensamblan colectivamente un conjunto de palabras o imágenes; el resultado es conocido como un cadáver exquisito o  cadavre exquis  en francés. Es una técnica usada por los surrealistas en 1925, y se basa en un viejo juego de mesa llamado “consecuencias” en el cual los jugadores escribían por turno en una hoja de papel, la doblaban para cubrir parte de la escritura, y después la pasaban al siguiente jugador para otra colaboración.

El cadáver exquisito se juega entre un grupo de personas que escriben o dibujan una composición en secuencia. Cada persona sólo puede ver el final de lo que escribió el jugador anterior. El nombre se deriva de una frase que surgió cuando fue jugado por primera vez en francés: « Le cadavre – exquis – boira – le vin – nouveau » (El cadáver exquisito beberá el vino nuevo).

Para algunos un cadáver exquisito tiene la facultad de revelar la realidad inconsciente del grupo que lo ha creado, en concreto los aspectos no verbalizados de la angustia y el deseo de sus miembros, en relación con las dinámicas de posicionamiento afectivo dentro del mismo.  (www.elvisortaller.com)

 Las dinámicas políticas que han conducido a la emergencia en la escena publica del ‘cadáver exquisito’ que nos (pre)ocupa, comienzan con los restos ideológicos de R. Zapatero adaptadas a la nueva situación que se abre en la política española con la aparición de Podemos y de CiudadanosLas consecuencias del proceder de este fenómeno fueron tres negativas:

NO a facilitar el gobierno del partido que ha ganado las elecciones (el PP).

NO a aportar ninguna alternativa política al partido ganador, salvo invitarle, como partido ganador de las dos últimas elecciones, a que negociara la investidura de su candidato a presidente del gobierno con los partidos afines (se entiende que estos son el PNV, la exCDC y Coalición Canaria, además de Ciudadanos), de manera que si los populares lo intentaban generarían la coartada perfecta para que el pétreo Sánchez pudiera intentar ser presidente con la complicidad de Podemos y los partidos nacionalistas e independentistas (las malas lenguas dicen que ese pacto ya estaba avanzado, mediante la intercesión del PSC ante las fuerzas soberanistas catalanas).

NO a convocar al electorado español a las terceras elecciones en un año.

Evidentemente, alguna las tres negaciones eran de imposible cumplimiento en su conjunto, por lo que ante la fuerza de los argumentos para no posibilitar el gobierno de  Mariano Rajoy, y la no verbalización de una alternativa al mismo, se vislumbraba un panorama de lo más surrealista que tenía como horizonte unas elecciones generales como regalo de Navidad. El Comité Federal del PSOE del día 23 de octubre de 2016 ha despejado las dudas al respecto, con el acuerdo que obliga al grupo parlamentario socialista a abstenerse en la votación para investidura de Rajoy, y permitir con ello el gobierno del PP.

Los posibles motivos que habían llevado a Pedro Sánchez a no dimitir, a establecer su hoja de ruta, a bloquear la formación del gobierno por el partido que había ganado las elecciones (fenómeno que ocurría por primera vez en la historia de la democracia española) y, últimamente, a presentar su candidatura en las primarias que han de elegir al secretario general del PSOE, son los siguientes:

Interés personal en la supervivencia política del propio Sánchez, y de su camarilla dirigente. Es decir, seguir  vivito y coleando a pesar de los pésimos y reiterados resultados electorales.

Lucha por la supremacía del ámbito de las izquierdas, ya que buena parte del electorado de la izquierda clásica ha sido seducida por los cantos de las sirenas soberanistas y indignadas, inspirados en las desgracias personales y sociales provocadas por la grave crisis económica. El incremento de votos significativo de la izquierda republicana y soberanista catalana (a costa de la derecha del acólito  Mas) y, sobre todo, la irrupción punzante de Podemos, Pablo Iglesias en plan superstar, han provocado un fuerte sacudida en el PSOE (y PSC), y la fagotización de IU.

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Graffiti por el Parque de Marxalenes, Valencia

Max Ernst observó que el juego del cadáver exquisito funciona como un ‘barómetro’ de los contagios intelectuales dentro de un círculo de creadores. Aplicado a la situación política actual, vemos que los nuevos actores políticos -para reafirmarse en sus posicionamientos- diseñan sus argumentos para tratar de seducir a una sociedad desquiciada por los efectos de la crisis, la corrupción, y la espectacularización mediática de estos fenómenos, así como del debate político:

  • En primer lugar, se condenan los estragos sociales causados por la crisis económica.
  • Después se rasgan las vestiduras por los casos de corrupción que se generaron, en su mayoría, en la época de bonanza económica, lo que sirve de coartada para crear un cordón sanitario alrededor del PP, en cuanto se le considera como el partido corrupto por antonomasia, pasando por alto la corrupción generada en Andalucía por el PSOE, y en Cataluña por los exconvergentes de Jordi Pujol y Artur Mas, a quien el PSC facilitó el gobierno con su abstención.
  • Finalmente se remata el discurso con la voluntad inquebrantable de conseguir mayores cotas de bienestar social

Sin embargo, si rascamos más allá de la superficie en la que se inscriben las palabras de los políticos, observamos que cada uno (sobretodo si ese uno no ha ganado las elecciones y ha obtenido, sucesivamente, los peores resultados de su partido en la presente era constitucional) no hace más que jugar sus cartas con el objeto de obtener a toda costa la Presidencia del Gobierno de España, y de mantener el poder en el seno de su partido; pues el campo de juego determinado por el sistema capitalista (que nadie cuestiona) deja escaso margen de maniobra para que las diferentes formaciones políticas presenten alternativas socioeconómicas cualitativamente dispares.

Y, con demasiado facilidad, se olvida que son las urnas las que otorgan la legitimidad para ostentar el poder.

¿Qué ha sido de Junts pel Seny?

No, no crean, Carles Puigdemont no tiró la toalla como Molt Honorable President de la Generalitat de Catalunya. Cuando se produjo la negativa de la CUP para aprobar los presupuestos generales presentados por el Govern de Junts pel Sí, Puigdemont declaró que si hubiese conocido tal desaire con antelación no se habría postulado como President, al tiempo que anunciaba su sometimiento a una cuestión de confianza. Finalmente, se tiró al monte con la guitarra a cuestas, y subió al escenario para acompañar a los rockeros de Sopa de Cabra

Es como si el viento huracanado que trajo la crisis económica, junto con el aroma fétido de la trama corrupta del 3%, y demás, hubiesen conseguido que el seny, tradicionalmente asignado a la sociedad catalana en conjunto y, particularmente a su clase política, se transforme en la rauxa, el otro estado mental imputado, puntualmente, al carácter catalán

Con motivo de la crisis, la clase política catalanista ha querido traspasar los efectos nocivos de aquella al poder central (y centralista), especialmente al PP como partido que representa la unidad de España, que presentó (junto con el Defensor del Pueblo, entre otros) recurso contra el Estatut, y contra el cual se levantó el muro de silencio obra del Pacte del Tinell, convertido en línea roja por el exsecretario general del PSOE Pedro Sánchez, durante el periodo estéril para la elección de presidente del Gobierno de España, bajo el lema “No es no, ¿qué parte del no, no ha entendido Rajoy?Sin embargo, el eslogan de su campaña electoral viró hacia un “Sí”, rotundo a más no poder.
El volumen de las voces soberanistas subió de tono cuando se destaparon las tramas de corrupción, que señalaban al partido que ha gobernado Cataluña durante más de treinta años, como una de las mayores castas extractivas de la política europea, con el exHonorable Jordi Pujol al frente, junto con su familia numerosísima.
Con todo ello, Cataluña  ha sufrido una ruptura en su cuerpo social de difícil cauterización. Sin poseer ni la mayoría cualificada para reformar el Estatut, ni la mayoría de votos como para ganar las elecciones plebiscitarias, que organizaron bajo la etíqueta de Junts pel Sí, las fuerzas catalanistas neoindependentistas proclamaron la República Catalana, dentro de la XI legislatura (?). Y, para hacer realidad sus ilusiones, buscaron desesperadamente el apoyo de la CUP, una formación anti-capitalista y anti-española, que no pega ni con cola con el partido conservador y reformista de-toda-la-vida de Mas-Pujol (+ Puigdemont), y que ahora saca a la luz todas las vergüenzas y debilidades del catalanismo exmoderado.
Además de lograr ‘dividir el país en dos’, la extinta Convergència Democràtica de Catalunya de Pujol-Mas-Puigdemont ha conseguido destruir la eterna coalición con la Unió Democràtica de Catalunya de Duran i Lleida, y una pérdida notable y progresiva de su apoyo electoral, motivo por el que ha terminado en brazos de la ERC de Oriol Junqueras, primero, y en los de la CUP, últimamente.
¿Aún es posible que alguien, de entre las fuerzas soberanistas, sea capaz de poner el seny necesario para frenar la rauxa que divide a los catalanes en dos mitades, que puede iniciar la espiral de la desobediencia entre cada una de las dos mitades de la sociedad catalana, que provoca una gran distorsión en el sistema constitucional español, y que causa desasosiego entre los diferentes pueblos que integrados en él?.

Qué tiempos aquellos en los que  los líderes catalanistas participaban decisivamente en la construcción de la España constitucional (Miquel Roca fue padre de la Constitución y los catalanes la votaron favorablemente con una mayoría aplastante), en la confección de Gobiernos de España (tanto del PSOE como del PP), así como en el diseño del sistema de financiación autonómica vigente (propuesto por el expresidente Zapatero y consensuado con el Govern, y ahora denunciado, justamente, por injusto). Ello, facilitó la consolidación del régimen democrático en España, al tiempo que sirvió para que Cataluña obtuviera beneficios en cuanto a la profundización de su autonomía y a la obtención de recursos destinados a su territorio.

Hay una tarea pendiente y urgente que realizar: la nueva aprobación de un sistema de financiación autonómica que sea justo y que garantice el Estado del Bienestar para todos.

En cuanto a lo demás, así como hay una disposición adicional primera de la Constitución, que mira al pasado (hacia los “derechos históricos de los territorios forales”, también puede existir una disposición adicional quinta (junto con las disposiciones transitorias que correspondan), que mire al futuro, a la realidad nacional de una Cataluña que renueva sus vínculos con una España plural, justa y solidaria.

Se les está pasando el arroz (a #JuntspelSeny de la Tierra Media)

 

Fue José Ferrater Mora el que en sus Formas de vida catalana (1944) planteó la idea de que históricamente Cataluña ha estado presa de una obsesión que constituye una enfermedad: la dependencia del pasado, un pasado construido en término de agravios y heridas morales que han contribuido a fabricar una memoria victimista vinculada siempre al discurso político del presente. Presente y pasado instrumentalizándose mutuamente.

Los paradigmas explicativos de la historia de Cataluña han sido muchos. El historiador Jaume Vicens Vives [Notícia de Catalunya] encerró la historia de Cataluña en los arquetipos antropológicos del seny y la rauxa. El seny, como sinónimo de sentido común, la prudencia y el pragmatismo; la rauxa como determinación irreflexiva que en la práctica se ha venido utilizando con el sentido de pasión, de violencia abrupta, de volcánica fiebre que lo arrasa todo.
(Ricardo García Cárcel, La herencia del pasado. Las memorias históricas de España, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, Barcelona, 2013).

Como indicábamos en el artículo “¿Qué ha sido de Junts pel Seny?” { http://wp.me/p5yGMp-ff  }, la coalición #JuntspelSí, en connivencia con la CUP (juntos suman algo menos de la mitad de los votos en las últimas elecciones autonómicas), se rebela contra el Estado Español y pretende/n llevar a cabo el llamado Proceso de Desconexión.
Este proceso separatista no deja de representar un nuevo hito histórico de la rauxa catalana, que enlaza, entre otros, con los siguientes:

La guerra dels Segadors de 1640, que supuso un breve periodo de independencia y 11 años de integración en Francia, con vuelta al hogar hispánico después de comprobar que el Estado francés aún era más centralista que el español.
-La Nueva Planta, impuesta por Felipe V.
El Tancament de caixes de 1899, con la célebre sentencia de Manuel Durán i Basno ens entendran mai“; el grito de “Abaix els lladres“, o los silbidos a la Marcha Real [¿a qué me suena eso?], denunciados por Segismundo Moret en 1901.
-La proclamación en 1934 del Estat Català en la República Federal española, realizada por Lluís Companys.
La Constitución española de 1978 pretendió dar carpetazo definitivo a estas batallas dialécticas, políticas y militares, llevadas a cabo entre Cataluña y España. A partir de ese momento, se pensó que estaba realizado el encaje de Cataluña en España, ya que se produjeron una serie de acontecimientos políticos que así parecían corroborarlo:
Miquel Roca (por el Grupo Catalán) y Jordi Solé-Tura (por el Partido Comunista), interpretaron el papel de Padres de la Constitución Española.
La Constitución fue votada favorablemente por el 91% del electorado catalán.
Los gobiernos de España, tanto del PSOE, como del PP, contaron con el apoyo constante de la CiU de Jordi Pujol.
Los modelos de financiación autonómica de 2001 y 2009 respondieron a los requerimientos de los respectivos gobiernos catalanes.

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(El Pacto del Majestic. Fuente: El País)

Como contraprestación a ese encaje estatal, Cataluña, además, recibió buen número de inversiones, de las que cabe destacar la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona, en 1992… y siempre se realizó una interpretación favorable de los Reglamentos del Congreso y del Senado para conceder grupo propio a CiU.
La crisis económica y la revelación de una presunta trama de corrupción que parece impregnar a la Administración catalana y al partido del Govern, han tirado por tierra este largo periodo de seny y de bonanza política y económica, aunque ello no obsta para que se continúe demandando al Estado del que desean separarse dinero del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), y CDC -aunque camuflada- pidió la tradicional constitución de grupo propio al Congreso y al Senado, aunque no cumplía con los requisitos exigidos a tal fin (las Mesas del Congreso y del Senado acabaron por denegárselo).
Desde Valencia (ese territorio que todos los días aparece en las pantallas de TV3 conectado a esa Media-Cataluña que desea desconectarse, y que podría representar un papel mediador entre Madrid y Barcelona), se realizan unas propuestas jurídico-políticas, que podrían ayudar a la recuperación del seny que había caracterizado a la sociedad catalana, aunque parece que ya es tarde para recuperarlo:

-Consensuar una modificación simple de la Constitución española, que contemplara, entre otros, los siguientes apartados:
·Añadir la disposición adicional quinta, en el sentido de reconocer la definición de Cataluña como nación, contemplada en el Preámbulo del Estatut Català.
·Modificar el art. 69, sobre el Senado, a fin de que la circunscripción para las elecciones de los senadores sea la Comunidad o la Ciudad Autónoma. También podría establecerse que la sede de esta Cámara legislativa residiera en Barcelona.
·Cualquier otra reforma legal que dé consistencia al nuevo sistema…

-Paralelamente, se abriría un proceso de construcción de un nuevo modelo de financiación justo, y que pudiera servir de base para ulteriores modificaciones legislativas y constitucionales.

La resolución traumática del Brexit, así como los autos y las sentencias de los diferentes Tribunales de Justicia, que tiran por tierra buena parte de las expectativas de creación de las estructuras estatales de Cataluña, deberían haber significado un llamamiento a la gente de seny de la clase política catalana, para proponer los remedios capaces de atajar las espirales de agresividad política y de desobediencia, que amenazan con hacer trastabillar el sistema democrático nacido en 1978. También los contactos políticos para intentar lograr la investidura del Presidente del Gobierno Español, podrían haber supuesto un hito histórico en el camino de actualizar el marco constitucional y lograr la pacificación del clima político en Cataluña y el resto de España.

Sin embargo, obcecados en estirar al límite la cuerda con el Estado español, los independentistas catalanes no se dan cuenta de que se les está pasando el arroz… y que cada vez les resultará más difícil volver a meter la cuchara en la olla española.