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Mariano, el hijo pródigo catalán y el valenciano ‘pagano’

Ahora que Pablo (Iglesias, para mas inri) y sus discípulos desean alejar la Misa católica de los rayos catódicos de TVE2, al tiempo que pretenden erradicar los crucifijos de los colegios, y después de que algunas de sus mujeres entraran a pechos descubiertos en alguna capilla universitaria con maneras de pirómanas republicanas (del 36), sería oportuno recordar que -creencias aparte- las enseñanzas que nos ha legado la religión forman parte -y forman, a secas- el rico acerbo cultural de la especie humana.

Así, huérfanos de las parábolas de Jesús, que Lucas plasmó en su Evangelio, no podríamos entender el magnánimo gesto de Mariano Rajoy a la hora de comprometer 4.200 millones de euros, destinados a invertir en infraestructuras de Cataluña, una Comunidad Autónoma con ínfulas de nación y cuya clase dirigente se muestra díscola respecto del sistema constitucional español, al que tanto contribuyeron a construir durante la etapa de la Transición y el posterior cogobierno de Jordi Pujol con socialistas y populares.

 

Dice la parábola del hijo pródigo [comentada]:
«Un hombre tenía dos hijos;
y el menor de ellos dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y él les repartió la hacienda [bien podría provenir del sistema de financiación autonómica aprobada por Zapatero y negociada con catalanes y andaluces].
Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó [virtualmente] a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.
Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país [la crisis no fue para tanto], y comenzó a pasar necesidad.
Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos [¡con perdón!].

Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba.
Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia [es un decir], mientras que yo aquí me muero de hambre! [es otro decir, aún más exagerado que el anterior].
Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti.
Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros [una persona soberbia nunca se expresaría así].”
Y, levantándose, partió hacia su padre [a estas alturas ya sabemos que se llama Mariano]. Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente.

El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.”
Pero el padre dijo a sus siervos: “Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies.
Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta,
porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.” Y comenzaron la fiesta [ahora sabemos que estaba valorada en 4.200 millones de dracmas, perdón, de euros].
«Su hijo  [el ‘pagano’] mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas;

y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.
El le dijo: “Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.”
El se irritó y no quería entrar [se sintió repentinamente desconectado]. Salió su padre, y le suplicaba.
Pero él replicó a su padre: “Hace tantos años que te sirvo [que te ofrendo nuevas glorias], y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito [una financiación suficiente] para tener una fiesta con mis amigos;
y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas [y vino, según el holandés errante], has matado para él el novillo cebado!”

Pero él le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo [sobretodo, cuando de pagar se trata];
pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado.”»

También podemos traer a colación otras dos parábolas, más políticamente incorrectas:

El capital y los intereses [destinada, sobretodo, a Compromís, que se niega a negociar los Presupuestos del Estado]

“Os digo que a todo el que tiene [catalanes, vascos y canarios], se le dará; pero al que no tiene [valencianos], aun lo que tiene se le quitará.”
Pero a aquellos enemigos míos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos [Compromís], traedlos aquí y matadlos [virtualmente] delante de mí.”

Reconciliación [dedicada a independentistas]

“Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel [o te inhabilite]”.

En fin, ya lo decía el rey sabio Salomón: “Nada nuevo bajo el sol”.

(Fotografía: Cadena Ser)

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Convergencia para tumbar la democracia

El eco de las notas y el texto antifranquista de L’estaca, del ahora empresario enólogo Lluís Llach (“segur que tomba, tomba, tomba…”), componía la melodía musical con la que concluía la Asamblea Ciudadana podemita de Vistalegre II. Eran maneras de kumbayá fraternal y fondo de purga estalinista contra el sector de la transversalidad errejonista. Antes y después, han proseguido los paseíllos de autoridades y simpatizantes de la causa independentista catalana en apoyo de los principales líderes de la misma (Podemos también se ha manifestado a favor del denominado derecho a decidir), que desembocan ante las puertas solemnes de los tribunales de justicia españoles.

Ambos movimientos de masas son ejemplos de la convergencia de intereses políticos entre el populismo español y el independentismo catalán (la rama autónoma del populismo), a la hora de intentar liquidar el sistema constitucional de 1978, ahora etiquetado como #RégimenDel78 (“si tires fort ella caurà…”) por aquellos líderes de Podemos que, a duras penas, habían nacido con él. Es decir, se intenta acabar con el sistema democrático al que contribuyeron decisivamente las fuerzas catalanistas (con Miquel Roca como padre de la Constitución) y el pueblo catalán en su conjunto en el momento de votar muy mayoritariamente dicha Constitución. También el catalanismo contribuyó en el diseño y el desarrollo de las bases constitucionales a través de la siempre determinante Convergència i Unió, por lo que el encaje de Cataluña en España supuso importantes beneficios para aquel territorio autonómico, en cuanto a inversiones del Estado y al establecimiento de los sucesivos sistemas de financiación autonómica, siempre pactados con las formaciones catalanistas.

Esta singularidad del espaciotiempo político -que define lo español políticamente correcto– en la que conviven lo más plácidamente posible la izquierda antisistema (y de las CUP) con la derecha catalana más insolidaria, surge a consecuencia de la crisis económica y del quebranto de la calidad de vida de los sectores más desfavorecidos de la sociedad, así como de la mengua de los recursos de las Administraciones Públicas y, con ellas, los de las Comunidades Autónomas. En el fragor de la batalla política -a la cual han contribuido a potenciar los omnipresentes y omnipotentes medios de comunicación de masas- entra en escena el movimiento populista que reclama más igualdad social, y vuelve a la misma el irredentismo catalán, insolidario en cuanto pretende la máxima desigualdad autonómica, o sea, la independencia respecto de los demás pueblos que constituyen el Estado Español, ahora que vienen mal dadas.

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(Fuente: Diario crítico)

No es el único momento en el que fuerzas políticas catalanas han pretendido pirarse de España, ni será el último:

  • La guerra dels Segadors de 1640, supuso un breve periodo de independencia con 11 años de insufrible integración en Francia, un Estado más centralista que el español.
  • El Tancament de caixes de 1899, con la célebre sentencia de Manuel Durán i Basno ens entendran mai“. El grito de “Abaix els lladres“, o los silbidos a la Marcha Real  denunciados por Segismundo Moret en 1901.
  • La proclamación en 1934 del Estat Català en la República Federal española, realizada por Lluís Companys…

Es evidente que la corrupción ha supuesto el debilitamiento del bipartismo imperfecto, con el crecimiento de Podemos y Ciudadanos a costa de los partidos de gobierno (PP y PSOE), involucrados en casos de corrupción que han tenido lugar durante la época de bonanza económica, pero que la lentitud de la justicia y la voracidad de audiencias de los medios de comunicación han hecho bien presentes en nuestro afán.

También és clar i català que la corrupción autóctona (la de fuerza política del #RègimDel80: la CiU de Jordi Pujol) ha servido de detonante para la puesta en marcha de un procés de desconexión con España que bien podría desarrollarse bajo el título español de la película de Woody Allen: Coge el dinero y corre… (que la justicia española -para más señas- nos pisa los talones. Si logramos la independencia “ens podrem alliberar…” de ese yugo tan indeseable).

Ahora, Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, y Carles Puigdemont, President de la Generalitat Catalana -ambos republicanos confesos de las Repúblicas española y catalana, respectiva o simultáneamente-, acaban de suscribir un pacto (¡secreto!) y han enviado una carta al Rey de España (sic) para tratar de negociar una salida al referémdum ilegal convocado por el Govern y aprobado por el método de la trágala en el (1/2) Parlament de Catalunya. Ahora, cuando todo el pescado está vendido ante las sedes de las Fiscalías y de los Tribunales de Justicia, las fuerzas de la Convergencia que pretende socabar la democracia española, no pretenden otra cosa que marear la perdiz, tratar de conseguir el mayor apoyo popular posible, consolidar los liderazgos personales, y evitar las inhabilitaciones políticas que ya están en camino.

En definitiva, nada nuevo bajo el sol. Bajo la pátina de progresismo y democracia, se ocultan los viejos relatos (de terror) que, por aquel entonces, “l’avi Siset em parlava“…

 

(Fotografía de la cabecera: El Periódico)

 

 

 

 

 

“No es No” al “Sí o Sí”

Hay quien sostiene que no existen las casualidades. En el transcurso de pocas horas, hemos asistido al acto de presentación de la candidatura de Pedro Sánchez, dentro del proceso de primarias para elegir al próximo Secretario General del PSOE, horas después de que la Fiscalía anunciara que iba a investigar las declaraciones del exjuez Santi Vidal, en las que comunicaba que la Generalitat Catalana había obtenido ilegalmente los datos fiscales de los catalanes, entre otras lindezas, dentro del procés anticonstitucional. Con ello, se ha constatado que “por la boca muere el juez” (como cargo, además de como senador de ERC).

Es evidente que la política española (¿solo la española?) vive tiempos inestables ligados al protagonismo de políticos ligeros de cascos:

  1. No ha mucho, el mismísimo Pedro Sánchez, en su calidad de Secretario General de los socialistas, se escudó en el célebre eslogan “No es No” (al actual Gobierno de Mariano Rajoy) para rehuir sus responsabilidades ante los sucesivos récords históricos de peores resultados de su partido, al tiempo que pretendía conquistar el poder mediante pactos con Ciudadanos, Podemos y con el sursum corda. Todo bien ilustrado con un amplísimo repertorio de poses y fotos para la posteridad, y de paseíllos ante las cámaras de televisión de líderes la mar de antitaurinos.
  2. Desde la otrora Marca Hispánica, el actual Molt Honorable Carles Puigdemont bajo la égida (con visos de secuestro) de la ERC de Oriol Junqueras y las CUP de Anna Gabriel, lanza el grito de guerra de “Referéndum, Sí o Sí”, a pesar de que, aunque las fuerzas políticas independentistas han logrado la mayoría absoluta en el Parlament de Catalunya, perdieron el referéndum solapado en el que quisieron convertir las elecciones autonómicas del 27-S-2015. Con la puesta en marcha del procés, los líderes soberanistas han demostrado fehacientemente su firme vocación de expolíticos, con el Astut Mas a la cabeza, al calor de las ascuas del ‘procés’, o al sentir la frialdad a la hora de dar cuenta de sus actos ilegales ante la Justicia española (la única).

El “No es No” de las huestes de Pedro Sánchez ha ocasionado una de las más graves crisis en el seno del PSOE, y mantuvo a todo el país en vilo, con gobierno en funciones durante casi un año. Lo del Gobierno se ha (medio)arreglado a costa de profundizar la crisis socialista que apunta hacia el proceso de primarias y la celebración del Congreso Federal antes del verano.

Por su parte, el “Sí o Sí” ha provocado los siguientes cataclismos políticos:

  • La desaparición de Convergència i Unió como coalición hegemónica en Cataluña durante más de 30 años, además de decisiva para la gobernabilidad del Estado Español, ya fuera para facilitar gobiernos socialistas o del PP mediante la correspondiente negociación de privilegios para el pueblo catalán.
  • La progresiva jibarización de Convergència, ahora travestida en P(D)eCat (de soberbia e insolidaridad).
  • La división profunda de la sociedad catalana en dos mitades políticas casi iguales.
  • El más grave reto planteado al Estado, ya que atañe a su integridad territorial.

Casualmente, el bocazas de Vidal ha anunciado la supuesta conjunción planetaria entre los posicionamientos políticos de Pedro Sánchez y los soberanistas, ambos proclives a la transgresión de unos cuantos principios democráticos. En el caso del sanchismo, se vulneró el principio no escrito de facilitar el gobierno a la fuerza política más votada, además de esconder pactos secretos a la luz deslumbrante de las omnipresentes cámaras de televisión.

Los independentistas catalanes rompen la lealtad a un sistema constitucional en el que fueron decisivos para su implantación y buen funcionamiento, además de pasarse por el forro el principio fundamental de sometimiento de las autoridades al imperio de la ley y del derecho. Bajo la apariencia de un procés soberanista se esconde, tal vez, el intento de romper con la legalidad española, con la pretensión de declarar la insumisión a un sistema legal que ya tiene en el punto de mira a los responsables del (presunto) régimen corrupto del Problema del 3%, anunciado en su día por Pasqual Maragall.

Sabemos que en la era de la información imperan los pensamientos expresados en 140 caracteres y los eslóganes de lo más ocurrente y variado. También que el debate político se ha convertido en puro teatro.

Al final, en política todo parece desembocar en mera forma vacía de contenidos, en buena parte ocultos a la sociedad. Tarea de todos será desenmascarar estas agendas ocultas que tienen como objetivo derrumbar el sistema democrático.

(Fotografía: eldiario.es)

 

 

2017 se escribe con “S” de Susana, Socialismo y Secesión

En el horizonte del nuevo año divisamos dos fenómenos que, no por antiguos, van a dejar de marcar la agenda politica: el posicionamiento político e ideológico del PSOE y el desenlace del órdago soberanista catalán al Estado español. Estos dos movimientos políticos serán claves para el mantenimiento o la reforma del sistema constitucional nacido en 1978. De momento, los grandes actores de la escena política se limitan a jugar al escondite inglés:

  • La Gestora del PSOE y Susana Díaz (eterna candidata a presidir el PSOE) para alejar la fecha de celebración del Congreso Federal y así disipar con el transcurso del tiempo el presunto liderazgo de Pedro Sánchez, de trazas populistas.
  • El independentismo catalán para amagar con dar y, a la vez, tratar de esconder sus cartas. Con esta jugada se intenta salir del callejón sin salida al que han conducido a sus líderes más destacados (camino a los banquillos de los Tribunales de Justicia, por transguesores de la ley y desobedientes de las sentencias judiciales), al Parlament y a toda la sociedad catalana.

Estos pueden ser los descartes político del año en curso:

Uno. El socialismo se encuentra en la encrucijada para definir su posicionamiento ante los pros y contras que presenta el sistema capitalista. A medio y largo plazo, el PSOE deberá definir su posicionamiento político entre estas coordenadas ideológicas:

Socialdemocracia.

Papel clásico jugado por los partidos socialistas europeos, en cuanto a administradores desideologizados del capitalismo y reformistas responsables con sensibilidad hacia la redistribución social de la riqueza.

Deriva hacia la izquierda populista.

Alternativa propugnada por el ex secretario general Pedro Sánchez que, al objeto de competir con Podemos para liderar a la izquierda política y seducir a la militancia y al electorado más radicalizados, condujo al PSOE hacia el inmovilismo irresponsable con el eslogan “No es No”

Pergeñar nuevas teoría y prácticas que permitan superar los inconvenientes del capitalismo y avanzar hacia una sociedad más próspera e igualitaria.

Este último supuesto requeriría la incorporación al proyecto socialista de intelectuales solventes, además de dirigentes y militantes identificados con un proyecto político audaz y responsable a la vez.

 

Dos. Sobre los postulados del secesionismo catalán cabe preguntarse:

¿Continuará el secuestro de la media Cataluña no separatista por la otra media Cataluña independentista? ¿Los parlamentarios soberanistas continuarán reivindicando que #72SomTots, que la escasa mayoría de escaños separatistas ha de imponerse sobre la también escasa mayoría de electores que se expresaron en contra de la independencia en las elecciones del 27 de setiembre de 2015, convocadas con vocación plebiscitaria?

¿Será posible alcanzar el consenso necesario para conseguir el equilibrio entre un Estado central descentralizado y unas nacionalidades y regiones capaces de satisfacer los sentimientos de pertenencia a una tierra y la prestación eficiente de los servicios públicos?

Al respecto, cabe recordar que las fuerzas catalanistas contribuyeron de manera determinante en la consecución de los acuerdos fundamentales en los que descansa el régimen constitucional y, con él, el Estado de las Autonomías, mediante la participación destacada en la elaboración del texto constitucional y en la definición del actual sistema de financiación autonómica. Cuando las cosas han venido mal dadas, como consecuencia de la crisis económica y la debacle del imperio corrupto de los Pujol, el nacionalismo catalán moderado se ha convertido en independentista. Por ahora, la mirada de Oriol Junqueras -entelada por la emoción provocada por el procés– ha logrado la confusión de flequillos de Carles Puigdemont, situado a su derecha, y de Anna Gabriel, que se sale del sistema.

De lo que podemos estar seguros es de que se seguirán vertiendo ríos de tinta particularistas e insolidarios, sobre la hoja de ruta que intenta romper los consensos alcanzados durante la Transición, así como el principio de solidaridad interterritorial. También és clar i català que -a río revuelto- el nacionalismo catalán conquistará una posición de fuerza para negociar con el Estado privilegios en materia de financiación e inversiones: nada nuevo bajo el sol.

 

Tres. Quien no se esconde es el PP, como partido conservador. Junto con Ciudadanos -y en parte con el PSOE- se limita (que no es poco) a consensuar las medidas socioeconómicas que permitan  la supervivencia del Gobierno de Mariano Rajoy, y el mejor funcionamiento del sistema.

Mientras, ¿los valencianos nos limitaremos -como siempre- a verlas pasar para que, al final de la fiesta nacional, nos digan  a cuánto ascienden los dispendios de la juerga ajena?

 

¿Qué ha sido de Junts pel Seny?

No, no crean, Carles Puigdemont no tiró la toalla como Molt Honorable President de la Generalitat de Catalunya. Cuando se produjo la negativa de la CUP para aprobar los presupuestos generales presentados por el Govern de Junts pel Sí, Puigdemont declaró que si hubiese conocido tal desaire con antelación no se habría postulado como President, al tiempo que anunciaba su sometimiento a una cuestión de confianza. Finalmente, se tiró al monte con la guitarra a cuestas, y subió al escenario para acompañar a los rockeros de Sopa de Cabra

Es como si el viento huracanado que trajo la crisis económica, junto con el aroma fétido de la trama corrupta del 3%, y demás, hubiesen conseguido que el seny, tradicionalmente asignado a la sociedad catalana en conjunto y, particularmente a su clase política, se transforme en la rauxa, el otro estado mental imputado, puntualmente, al carácter catalán

Con motivo de la crisis, la clase política catalanista ha querido traspasar los efectos nocivos de aquella al poder central (y centralista), especialmente al PP como partido que representa la unidad de España, que presentó (junto con el Defensor del Pueblo, entre otros) recurso contra el Estatut, y contra el cual se levantó el muro de silencio obra del Pacte del Tinell, convertido en línea roja por el exsecretario general del PSOE Pedro Sánchez, durante el periodo estéril para la elección de presidente del Gobierno de España, bajo el lema “No es no, ¿qué parte del no, no ha entendido Rajoy?Sin embargo, el eslogan de su campaña electoral viró hacia un “Sí”, rotundo a más no poder.
El volumen de las voces soberanistas subió de tono cuando se destaparon las tramas de corrupción, que señalaban al partido que ha gobernado Cataluña durante más de treinta años, como una de las mayores castas extractivas de la política europea, con el exHonorable Jordi Pujol al frente, junto con su familia numerosísima.
Con todo ello, Cataluña  ha sufrido una ruptura en su cuerpo social de difícil cauterización. Sin poseer ni la mayoría cualificada para reformar el Estatut, ni la mayoría de votos como para ganar las elecciones plebiscitarias, que organizaron bajo la etíqueta de Junts pel Sí, las fuerzas catalanistas neoindependentistas proclamaron la República Catalana, dentro de la XI legislatura (?). Y, para hacer realidad sus ilusiones, buscaron desesperadamente el apoyo de la CUP, una formación anti-capitalista y anti-española, que no pega ni con cola con el partido conservador y reformista de-toda-la-vida de Mas-Pujol (+ Puigdemont), y que ahora saca a la luz todas las vergüenzas y debilidades del catalanismo exmoderado.
Además de lograr ‘dividir el país en dos’, la extinta Convergència Democràtica de Catalunya de Pujol-Mas-Puigdemont ha conseguido destruir la eterna coalición con la Unió Democràtica de Catalunya de Duran i Lleida, y una pérdida notable y progresiva de su apoyo electoral, motivo por el que ha terminado en brazos de la ERC de Oriol Junqueras, primero, y en los de la CUP, últimamente.
¿Aún es posible que alguien, de entre las fuerzas soberanistas, sea capaz de poner el seny necesario para frenar la rauxa que divide a los catalanes en dos mitades, que puede iniciar la espiral de la desobediencia entre cada una de las dos mitades de la sociedad catalana, que provoca una gran distorsión en el sistema constitucional español, y que causa desasosiego entre los diferentes pueblos que integrados en él?.

Qué tiempos aquellos en los que  los líderes catalanistas participaban decisivamente en la construcción de la España constitucional (Miquel Roca fue padre de la Constitución y los catalanes la votaron favorablemente con una mayoría aplastante), en la confección de Gobiernos de España (tanto del PSOE como del PP), así como en el diseño del sistema de financiación autonómica vigente (propuesto por el expresidente Zapatero y consensuado con el Govern, y ahora denunciado, justamente, por injusto). Ello, facilitó la consolidación del régimen democrático en España, al tiempo que sirvió para que Cataluña obtuviera beneficios en cuanto a la profundización de su autonomía y a la obtención de recursos destinados a su territorio.

Hay una tarea pendiente y urgente que realizar: la nueva aprobación de un sistema de financiación autonómica que sea justo y que garantice el Estado del Bienestar para todos.

En cuanto a lo demás, así como hay una disposición adicional primera de la Constitución, que mira al pasado (hacia los “derechos históricos de los territorios forales”, también puede existir una disposición adicional quinta (junto con las disposiciones transitorias que correspondan), que mire al futuro, a la realidad nacional de una Cataluña que renueva sus vínculos con una España plural, justa y solidaria.

Se les está pasando el arroz (a #JuntspelSeny de la Tierra Media)

 

Fue José Ferrater Mora el que en sus Formas de vida catalana (1944) planteó la idea de que históricamente Cataluña ha estado presa de una obsesión que constituye una enfermedad: la dependencia del pasado, un pasado construido en término de agravios y heridas morales que han contribuido a fabricar una memoria victimista vinculada siempre al discurso político del presente. Presente y pasado instrumentalizándose mutuamente.

Los paradigmas explicativos de la historia de Cataluña han sido muchos. El historiador Jaume Vicens Vives [Notícia de Catalunya] encerró la historia de Cataluña en los arquetipos antropológicos del seny y la rauxa. El seny, como sinónimo de sentido común, la prudencia y el pragmatismo; la rauxa como determinación irreflexiva que en la práctica se ha venido utilizando con el sentido de pasión, de violencia abrupta, de volcánica fiebre que lo arrasa todo.
(Ricardo García Cárcel, La herencia del pasado. Las memorias históricas de España, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, Barcelona, 2013).

Como indicábamos en el artículo “¿Qué ha sido de Junts pel Seny?” { http://wp.me/p5yGMp-ff  }, la coalición #JuntspelSí, en connivencia con la CUP (juntos suman algo menos de la mitad de los votos en las últimas elecciones autonómicas), se rebela contra el Estado Español y pretende/n llevar a cabo el llamado Proceso de Desconexión.
Este proceso separatista no deja de representar un nuevo hito histórico de la rauxa catalana, que enlaza, entre otros, con los siguientes:

La guerra dels Segadors de 1640, que supuso un breve periodo de independencia y 11 años de integración en Francia, con vuelta al hogar hispánico después de comprobar que el Estado francés aún era más centralista que el español.
-La Nueva Planta, impuesta por Felipe V.
El Tancament de caixes de 1899, con la célebre sentencia de Manuel Durán i Basno ens entendran mai“; el grito de “Abaix els lladres“, o los silbidos a la Marcha Real [¿a qué me suena eso?], denunciados por Segismundo Moret en 1901.
-La proclamación en 1934 del Estat Català en la República Federal española, realizada por Lluís Companys.
La Constitución española de 1978 pretendió dar carpetazo definitivo a estas batallas dialécticas, políticas y militares, llevadas a cabo entre Cataluña y España. A partir de ese momento, se pensó que estaba realizado el encaje de Cataluña en España, ya que se produjeron una serie de acontecimientos políticos que así parecían corroborarlo:
Miquel Roca (por el Grupo Catalán) y Jordi Solé-Tura (por el Partido Comunista), interpretaron el papel de Padres de la Constitución Española.
La Constitución fue votada favorablemente por el 91% del electorado catalán.
Los gobiernos de España, tanto del PSOE, como del PP, contaron con el apoyo constante de la CiU de Jordi Pujol.
Los modelos de financiación autonómica de 2001 y 2009 respondieron a los requerimientos de los respectivos gobiernos catalanes.

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(El Pacto del Majestic. Fuente: El País)

Como contraprestación a ese encaje estatal, Cataluña, además, recibió buen número de inversiones, de las que cabe destacar la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona, en 1992… y siempre se realizó una interpretación favorable de los Reglamentos del Congreso y del Senado para conceder grupo propio a CiU.
La crisis económica y la revelación de una presunta trama de corrupción que parece impregnar a la Administración catalana y al partido del Govern, han tirado por tierra este largo periodo de seny y de bonanza política y económica, aunque ello no obsta para que se continúe demandando al Estado del que desean separarse dinero del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), y CDC -aunque camuflada- pidió la tradicional constitución de grupo propio al Congreso y al Senado, aunque no cumplía con los requisitos exigidos a tal fin (las Mesas del Congreso y del Senado acabaron por denegárselo).
Desde Valencia (ese territorio que todos los días aparece en las pantallas de TV3 conectado a esa Media-Cataluña que desea desconectarse, y que podría representar un papel mediador entre Madrid y Barcelona), se realizan unas propuestas jurídico-políticas, que podrían ayudar a la recuperación del seny que había caracterizado a la sociedad catalana, aunque parece que ya es tarde para recuperarlo:

-Consensuar una modificación simple de la Constitución española, que contemplara, entre otros, los siguientes apartados:
·Añadir la disposición adicional quinta, en el sentido de reconocer la definición de Cataluña como nación, contemplada en el Preámbulo del Estatut Català.
·Modificar el art. 69, sobre el Senado, a fin de que la circunscripción para las elecciones de los senadores sea la Comunidad o la Ciudad Autónoma. También podría establecerse que la sede de esta Cámara legislativa residiera en Barcelona.
·Cualquier otra reforma legal que dé consistencia al nuevo sistema…

-Paralelamente, se abriría un proceso de construcción de un nuevo modelo de financiación justo, y que pudiera servir de base para ulteriores modificaciones legislativas y constitucionales.

La resolución traumática del Brexit, así como los autos y las sentencias de los diferentes Tribunales de Justicia, que tiran por tierra buena parte de las expectativas de creación de las estructuras estatales de Cataluña, deberían haber significado un llamamiento a la gente de seny de la clase política catalana, para proponer los remedios capaces de atajar las espirales de agresividad política y de desobediencia, que amenazan con hacer trastabillar el sistema democrático nacido en 1978. También los contactos políticos para intentar lograr la investidura del Presidente del Gobierno Español, podrían haber supuesto un hito histórico en el camino de actualizar el marco constitucional y lograr la pacificación del clima político en Cataluña y el resto de España.

Sin embargo, obcecados en estirar al límite la cuerda con el Estado español, los independentistas catalanes no se dan cuenta de que se les está pasando el arroz… y que cada vez les resultará más difícil volver a meter la cuchara en la olla española.

 

 

‘Personaje Real’. Con motivo del segundo aniversario como Felipe VI

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Enric Mestre, con el título de su obra ‘Personaje Real‘, nos hace dudar: ¿Quiere ser “Real”, o “real”, el personaje que ha sido plasmado en cerámica? La acepción más común haría inclinarnos hacia el “personaje real”, utilizado en contraposición al “personaje de ficción”, aunque cualquier personaje no deja de ser una representación de una persona, es decir, es una persona virtual . Dado que “persona” era también la máscara del actor en la tragedia grecorromana, estamos a punto de perdernos por el laberinto de las identidades virtuales.

No obstante, personaje es “personalidad destacada, prominente”, y las tres protuberancias que coronan su cabeza (¿representación de las tres personas de la Santísima Trinidad?), se constituyen como pararrayos o antena que capta la energía del cielo y que, canalizada a través de líneas y relés, la transmite hacia la tierra, y viceversa: ¿Diálogo entre el consciente y el subconsciente en la mente de los humanos? ¿Sistema detector de estrellas en el firmamento que anuncian prodigios y distribuyen la ilusión en la tierra?

En fin, la docena de botones que engalanan el cuello, y sobre todo, la “r” mayúscula, y la seriedad mostrada por la figura, ayudan a configurar el “Personaje Real” del maestro valenciano.

Monarca, en cuanto conexión entre las fuerzas divinas y las humanas; “Rey por la Gracia de Dios”; carisma en competencia histórica, incluso cruenta, con el del Papa de Roma, y el de otras castas sacerdotales más antiguas.

Según el artículo 56 de la Constitución Española, “el Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes”. Por lo tanto, el Rey como símbolo de todo un pueblo que necesita la presencia de personalidades que reflejen los aspectos positivos de la comunidad, así como la de personas convertidas en símbolos de las debilidades humanos. Éstos son denominados ‘chivos expiatorios‘ (vid. ‘Chivos expiatorios de la crisis’ http://wp.me/p5yGMp-I).

Felipe VI, que hoy cumple dos años como jefe de un Estado aconfesional, se proclamó “Rey constitucional” para marcar la línea roja respecto del papel de su padre, Juan Carlos I, en cuanto sucesor de Franco en la Jefatura del Estado y que, por ello, debe quedar sujeto a la soberanía del pueblo. Es más, en un intento de huir del enquistamiento institucional -del pasado-, puso su liderazgo al servicio del proceso de modernización de su pueblo.

Monarca cibernético -y cibernauta- que, sin dejar de nutrirse de la energía transmitida por el carisma tradicional de la institución, apuesta por “impulsar las Nuevas Tecnologías, la ciencia y la investigación, que son hoy las verdaderas energías creadoras de riqueza” . Tal vez por ello, la obra de Enric Mestre se adelantó al momento presente y el Personaje Real puede ser entendido como circuito que facilita la transmisión de datos, dentro de un sistema socioeconómico que, día tras día, incrementa su complejidad, y cuya más inmediata constatación se produce en este endiablado escenario que hace casi imposible la elección del Presidente del Gobierno español.

Y, en Cataluña, Carles Puigdemont -sucesor de Artur/Astut Mas-, Presidente de la real Generalitat Catalana,  anhela actuar como Presidente de la República Catalana virtual, al tiempo que pone en jaque a la realidad del presente Estado español, junto con las fuerzas políticas de nuevo cuño que provienen del movimiento de una espiral ciudadana, cuyos orígenes parten de un 15-M e inauguraron una ruta imparable, recorrida por el poderoso sentimiento de la indignación.

Visto este maremágnum político desde Valencia, se observa cómo el pueblo valenciano inicia el camino de salida de una persistente resignación, ante un estado de cosas insatisfactorio que, entre otras cuestiones, condena a una Comunidad pobre (su renta per cápita es inferior a la media estatal) a aportar recursos a otras Comunidades, algunas con renta per cápita superior a la media (vid. ‘Ratman’s Gallery (VII)’: El finançament valencià http://wp.me/p4n4JW-eb). Además, contempla con perplejidad como algunas de esas mismas Comunidades más ricas que la valenciana, y que reciben parte de la aportación valenciana, niegan su solidaridad en materia de recursos de los que son excedentarias, como es el caso de la distribución de agua a los territorios que la necesitan frecuentemente.

Ante las fuerzas contrarias que exhiben las Comunidades guerrilleras, por una parte, y las Comunidades subvencionadas, por la otra, me planteo si los valencianos seremos capaces de introducir nuestros bits de anhelos comunitarios en el corazón del sistema.

Felipe VI dijo en su proclamación como Rey que “en esta España unida y diversa cabemos todos”. Sin embargo, los valencianos somos los más diversos de esta España diversa, y esto no nos resulta nada divertido. Al objeto de revertir este Posicionamiento de sumisión en el ámbito estatal (vid. ‘Posiciona-miento’ http://wp.me/p4n4JW-5y), los valencianos tenemos que luchar contra nuestro tradicional meninfotisme y poner nuestro esfuerzo solidario en la mejora del bienestar social de nuestra Comunidad, así como en la potenciación del Estado del Bienestar y de las Autonomías (cada vez más polarizado entre ricos y no tan ricos, así como entre las fuerzas centrífugas, del 9-N, y las centrípetas, de todo el año).

Que, aunque podemos caber todos en una España democrática y plural, no es justo, ni necesario, que unos tengamos que vivir más apretujaos que los otros.