La Verdad, herida. Prensa e información

Mucho se ha especulado sobre el concepto de “Verdad”:

¿La verdad existe?

¿Hay una sola verdad, o varias, tantas como individuos tiene la especie humana?

Existen los hechos.

La correspondencia entre los hechos, las palabras y los conceptos, puede ser bautizado como Verdad.

El ser humano ha buscado a través de la historia el concepto de verdad filosófica, en cuanto proceso reflexivo que trata de asentar principios válidos para servir de guía para la vida individual y colectiva. La verdad científica vendría a ser una extensión de la anterior, que trata de establecer las leyes que rigen el universo, mediante la utilización de una metodología propia. Son los instrumentos intelectuales que han facilitado el progreso de nuestra especie.

Denominamos verdad jurídica la dictaminada por el Poder Judicial cuando hacen corresponder unos hechos (probados en un juicio) con los tipos delictivos y las leyes vigentes. De ella penden la propiedad privada, la libertad, e incluso la vida de los individuos.

Y existe la verdad informativa, en cuanto adecuación de determinados hechos con aquello que conocemos como “noticia”. Bebe de los otros tipos de verdad y, por ello, produce los siguientes efectos:

  • Ayuda a las personas a construirse una idea sobre la actuación de determinados individuos y lo que sucede en nuestras sociedades.
  • Facilita los medios para juzgar a las personas y, en particular, a los líderes de la tribu y a las clases dirigentes del sistema socio-político.
  • Orienta el pensamiento de los individuos hacia las diferentes alternativas políticas e ideológicas.

Cada una de las vías de búsqueda de la verdad sigue su camino exclusivo, pero también viven en régimen de colaboración y competencia.

En la era de la información la verdad informativa actúa como hegemónica, ya que se nutre de los descubrimientos filosóficos y científicos, así como de los actos de los órganos jurisdiccionales, los anticipa, los divulga y, en el caso de la justicia, influye en sus decisiones y difunde sentencias firmes entre los miembros de la sociedad, cuando los procesos aún no han sido finalizados.

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Franz Blumauer, figurín de Amfortas, Parsifal, Palau de les Arts Reina Sofia, 2008

 

Hoy podemos observar que, como el rey Amfortas, guardián del Grial, la verdad informativa se desangra, herida de gravedad. Su mal tiene diversos orígenes:

  1. El crecimiento de la masa del contenido informativo y la aceleración de la velocidad alcanzada por su difusión.
  2. La preeminencia de los intereses económicos y, por ello, la pérdida de objetividad e imparcialidad, a favor de concretas tendencias políticas y de las corporaciones omnipresentes y omnipotentes del sistema (empresariales, deportivas, etc.).

Con motivo de la presunta relación de famosos futbolistas con el “caso Torbe”, se expusieron a la luz de la verdad las tendencias marcadas por los medios de comunicación en la difusión de determinadas noticias:

  • ¿Por qué surgió esta información poco antes de que debutase la selección española en la Eurocopa del 2016?
  • Los titulares de la mayoría de las televisiones centraban los presuntos delitos de abusos sexuales en De Gea (fue objetivo de los galácticos) y Muniain, ¿tal vez, como protección al jugador del Real Madrid, Isco,  que también figuraba en el presunto entramado?
  • Tras dos días de ser noticia, esta desaparece de los medios en vísperas del partido que ha de jugar la selección española el lunes, día 13 de junio, y cuyo principal debate ahora se centra en la titularidad de la portería entre el mismo De Gea e Iker Casillas (exjugador del Real Madrid; y ya sabemos que eso imprime carácter).
  • También llama la atención la permisividad demostrada por aquello que denominamos “opinión pública”, ante los presuntos delitos cometidos por las jóvenes estrellas del deporte (caso Torbe, BenzemaMessi, Neymar, Mascherano…) y los clubes que los amparan, así como la nula tolerancia ante los pecados cometidos por la clase política. Los miembros de esta son considerados como los chivos expiatorios de la crisis, mientras que los otros son los actores del circo que hace más llevadero este periodo de escasez de pan.
grial
Réplica del Grial de la Catedral de Valencia. Exposición ‘Camins del Grial’. Museo del Almodí. Valencia

Ante el sesgo interesado que toma la política informativa en la era de la información, hemos de constatar lo lejos que nos encontramos del estado de pureza reclamado por la profecía en el Parsifal de Wagner, según la cual la redención ha de venir de “un necio puro que adquiriera sabiduría guiado por la compasión“.

 

 

 

 

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